Oposición económica

A diferencia de lo que se insinúa acerca de la implementación del Acuerdo de Paz o de la Consulta Anticorrupción, asuntos en los que Duque mostró en campaña una posición moderada y que abandonó al minuto de su elección, en el terreno económico Duque seguramente cumplirá lo prometido. Es decir, cumplirá los acuerdos que hizo de antemano con los grandes empresarios del país que apoyaron y financiaron su campaña, y lo hará sin importar el costo que esto tenga para la sociedad, como ya se prevé con el anuncio de Alberto Carrasquilla –coordinador del empalme con la administración Santos– sobre la necesidad de reducción del salario mínimo.  

Colombia en la OCDE y en la OTAN: ¿arribismo criollo?

Es así como se demuestra, otra vez, la decidida voluntad del Estado en vincularse a organismos con relevancia de Estados Unidos y desvincularse de los procesos latinoamericanos para los cuales no vislumbra, según sus gobiernos, ningún futuro ni potencial, negociando de manera individual, pretendiendo adaptar su economía rezagada a la de los países más poderosos, no solo comercial sino militarmente.

Los límites de una buena trabajadora

La forma contemporánea del trabajo es la flexibilización laboral o la informalidad, caracterizada por una incertidumbre respecto a lo que viene y la estabilidad laboral. Nosotras, las jóvenes profesionales, debemos acostumbrarnos a esto pues no hay muchas opciones o salidas, “así nos ha tocado” es lo único que podemos responder.

El hedor del neoliberalismo

Hoy en día es importante confrontar la emergencia del fascismo en los Estados Unidos con la resonante tesis de Bloch: “‘el hedor de esta escena es muy viejo.’” Es importante repensar lo arraigado de esta estructura no con el objetivo de diluir su especificidad histórica sino con el objetivo de rehusarse a abstraerla en el mundo de la excepción.

El fascismo neoliberal de los Estados Unidos de América

El actual fascismo estadounidense mercantiliza el estado no en el sentido de otorgarle a las grandes corporaciones del capital una indirecta facultad legislativa de hecho, sino mediante su capacidad de controlar quién ocupa las posiciones de poder a partir del financiamiento irrestricto de las campañas y de los partidos políticos, o la infraestructura de los lobbies y demás mecanismos anti-democráticos que aún mantienen la apariencia de una democracia.

El modelo de desarrollo en Colombia, entre el continuismo y la democracia

En la región y en especial en Colombia, nos enfrentamos a un dilema: la acentuación de la oligocracia y su consecuente restricción de la libertad, o la posibilidad de implementar modelos democráticos, donde se decida no solo sobre quienes pueden representar, sino también sobre el futuro político y los modelos de desarrollo compatibles con las características geográficas de la región y los designios de las comunidades sobre el territorio.

La gestión del espacio público de Peñalosa en cuatro ideas. Algunas características de la ciudad neoliberal

¿Por qué continuar con un alcalde que gestiona nuestro espacio público como espacio privado y para el negocio?, ¿para qué continuar con un alcalde que propone una ciudad en la cual no me puedo encontrar con la y el otro? Y finalmente, ¿cómo seguir con un alcalde que hace de la administración de nuestra ciudad su propio negocio?

La crisis del orden «natural» y las emergencias organizativas como respuesta

Este orden “natural” neoliberal se ha expresado en Colombia vía despojo de tierras, industria extractiva, exportación de materias primas, desaparición violenta del opositor político, entre otras. Nuestro sistema en construcción -aún bastante frágil- de una mayoría social en torno a la solución negociada, recibe como respuesta la misma recomposición neoconservadora y fascista: la oposición a la restitución de tierras, al sistema de Jurisdicción Especial para la Paz, al esclarecimiento de la verdad, a la supuesta ideología de género, etc.

Los mitos políticos y la crisis de la emancipación

El proyecto de un nuevo diseño institucional ligado a los contextos, anclado en formaciones sociales concretas, afín a las construcciones comunitarias y con pretensiones de una vida digna basado en principios básicos de respeto, reciprocidad, solidaridad, reconocimiento, redistribución y consolidación de la vida en común tiene plena vigencia, pero tales instituciones solo lograrán transformaciones si marcan pautas genuinas de nueva vida perdurable en común.

Participación política y seguridad en los borradores de La Habana

En La Habana parecen tener ciertamente la memoria fresca en cuanto a la redefinición del enfoque de la política de seguridad: ni el desastre humanitario de los años recientes, ni la violencia de los ochenta están fuera del tintero. No se trataría ya de disminuir los índices de riesgo para las inversiones sino de aumentar las posibilidades del ejercicio pacífico de la política, incluyendo a las poblaciones marginalizadas en la definición de sus destinos.

Peñalosa o el neoliberalismo solapado

Así como parte del “éxito” del neoliberalismo consiste en disimular su propia violencia y aparecer como un modelo despolitizado, la fama de Enrique Peñalosa se ha construido sobre una imagen artificial de buen gerente y administrador, alejado de la politiquería. Este engaño se hace posible a través de la repetición y la mediatización de un discurso dominante, que naturaliza un modelo que es en principio únicamente una opción entre otras y deslegitima las voces discordantes

Alternancia política y desarrollo en América Latina y el Caribe, 1990-2015

En los países de ortodoxia neoliberal el crecimiento económico es más acelerado y estable pero registra niveles de desarrollo más desfavorables (mayores tasas de desempleo, más incidencia de la pobreza y desigualdades significativamente pronunciadas) al compararlos con los países donde gobernaron los regímenes de izquierda o progresistas durante las dos últimas décadas en América Latina y el Caribe.

Intensificar la democracia es una cuestión de pueblo, no de electorado

En Nuestra América en general, la transformación radical de la sociedad -con el salto cualitativo democrático que implica-, pasa por asumir la centralidad del pueblo como sujeto histórico que, además de votar, participa activamente en el marco de un entramado institucional que provee los mecanismos necesarios para que retumbe su voz, obviada históricamente.

Cambio aparente en el pensar: Superación cultural del capitalismo. Conversación con Gregory Wilpert

No es necesariamente que la interpretación del socialismo haya fracasado, sino su aplicación, lo cual se ha devuelto principalmente en el Socialismo del Estado (de tipo soviético) y en la Social Democracia. El primero se devolvió en un autoritarismo que es contrario a los principios fundamentales del socialismo y el segundo se devolvió al neoliberalismo. Entonces, la gran pregunta mía es ¿porqué hubo este desvio o devolvimiento del socialismo?

Grecia, el miedo y la democracia

El caso griego, aún con marcadas diferencias, coincide con el rechazo a las lesivas políticas neoliberales y al capitalismo como lugares ineludibles de la “democracia” contemporánea. Una democracia en la que las mayorías no se contentan con elegir funcionarios públicos sino que entran a jugar activamente en las decisiones trascendentales, reservadas actualmente a las élites tecnocráticas.