España: se consolida alternativa política al neoliberalismo

¿Por qué entonces hay quienes hablan de “fracaso” de PODEMOS en estas elecciones? Porque se había marcado un objetivo muy ambicioso: profundizar ese proceso de polarización entre neoliberalismo y soberanía popular superando tanto en votos como en escaños al PSOE, de tal manera que la disputa quedara claramente, de cara a los próximos meses, como PP versus PODEMOS, y el PSOE se viera obligado a elegir a quién de los dos entregarle el gobierno.

España en su laberinto

Podríamos señalar que el PSOE ve en el PP a sus adversarios y en Podemos a sus enemigos. El primer partido es el que le proporciona su razón de ser y desde el cual pueden definirse como de izquierda. Gracias al PP, el PSOE vive y puede sentirse orgulloso de lo que es: una formación más tolerante, progresista, preocupada por la desigualdad y las causas sociales. Podemos, en cambio, pone evidencia sus contradicciones, destapa sus vergüenzas y amenaza no solamente con robarle sus nichos de votos, sino también su identidad y su aura de izquierda.

La incógnita de Podemos

El próximo 22 de marzo serán las elecciones de Andalucía. En mayo vendrán las municipales y las autonómicas, en septiembre las catalanas y en otoño las generales, supuestamente en noviembre. Y no sería nada extraño que para entonces Pablo Iglesias fuera el próximo presidente del gobierno de España.

¿”Podemos” otra izquierda en Europa?

Podemos, al empujar los límites que impone la crisis, ya hizo un gran avance. Al entender que hay un potencial en la contestación, en la iniciativa popular y al ver una posibilidad de crear poder popular, empujó a la izquierda española a confrontar sus propias contradicciones, su pérdida de horizonte, su desnaturalización -independiente si todas han escuchado o no-, este nuevo movimiento le dio una nueva posibilidad a la izquierda europea para retomar un lugar, un escenario del que hoy la extrema derecha se apropió.