¿Más allá del populismo?

Al cuestionar que el proyecto de la democracia radical tenga que pensarse desde el populismo no pongo en cuestión que la figura del pueblo tenga que ser reinventada y movilizada como figura polémica de un sujeto colectivo disensual que pone en cuestión las fronteras y criterios establecidos de lo común, pues esto es algo crucial en una comprensión radical de la democracia.

Izquierda con populismo

Más allá de la retórica de los medios masivos de comunicación, y de las histerias de muchos políticos profesionales, la discusión contemporánea sobre el populismo apunta hacia nuevas direcciones. Bien porque el populismo deja de concentrarse en una persona redentora (el caudillo), y se convierte en una lógica constitutiva de la política, que hace inevitable el antagonismo, e imborrable la discordia entre sectores sociales con intereses dispares. O porque, de alguna manera, el “pueblo siempre falta”: siempre está por venir.

Recuperación de la democracia y populismo de izquierda. Una conversación con Chantal Mouffe

Creo que hoy necesitamos un populismo de izquierda que radicalice la democracia. En los años que vienen es necesario reconocer el antagonismo y darle fe a las instituciones democráticas que van a permitir dar esa lucha. Las luchas de nuestro tiempo no podrán darse bajo las categorías tradicionales, en los años que vienen, estoy segura, veremos una lucha abierta entre populismo de derecha y populismo de izquierda.

Petro, el populista

La novedad del caso Petro no es el poco original uso que la oligarquía y demás opositores al Alcalde hacen del epíteto “populista”, calcado del ya desgastado discurso de la derecha neoliberal, sino el hecho de que la interpelación al pueblo haya tenido cierto éxito o, cuando menos, se haya percibido como exitosa al punto de preocupar a la oligarquía, en un contexto donde no hubo populismo y donde el pueblo secularmente ha estado al margen de la política y ha sido duramente castigado cada vez que ha intentado ingresar en ella.