100 ediciones dedicadas a la opinión crítica

Es un tiempo de muchos desafíos, de construcción de paz, de superación de desigualdades, de mayor respeto por los derechos humanos, de profunda democratización. Un periodo en el que la presencia activa de medios de comunicación independientes se hace urgente para materializar espacios de expresión y participación política, en los que se puedan pensar los numerosos retos de la paz en Colombia.

La memoria y el olvido en tiempos de posconflicto

Hacer memoria en tiempos de posconflicto, no pasa por la reconstrucción plana de hechos, relatos e historias traumáticas, sino por recordar y asimilar para enaltecer la vida. La memoria debe potenciar el presente y el futuro, debe robustecer el potencial creativo que es consustancial al ser humano y esto pasa necesariamente por dejar atrás lo que no se puede digerir, o mejor, por dejar en la oscuridad aquello a lo que no le podemos dar nuevos sentidos vivificantes y esperanzadores.

Que el genocidio no se repita

Muchas de las medidas de protección que realmente necesitan las organizaciones sociales no dependen de los esquemas de seguridad que se disputan los políticos o que algunos usan como símbolo de ascenso social. Entre otras cosas, porque hemos constatado que el Estado colombiano ha usado estos mismos esquemas para realizar acciones de inteligencia e incluso atentar contra la vida de las y los líderes.

Redefiniendo los adversarios ante los desafíos del posacuerdo

Creo que las FARC, antes o después, terminarán haciendo parte de una amplia coalición de Izquierda, Polo-Progresistas-Verdes. Posiblemente, antes de 12 años, sin la disculpa de la guerra y en un clima de reconciliación, tendremos el primer gobierno de centro-izquierda en nuestro país que permitirá disputar la hegemonía elitista-bicéfala, y finalmente, iniciar el avance decidido hacia la materialización de las reformas democráticas aplazadas por décadas.

¿Es conveniente buscar el respaldo de Uribe a la paz?

Una paz completa y duradera no pasa por la adhesión de Uribe al proceso de paz, es por el contrario el fortalecimiento de la paz lo que podría generar el debilitamiento progresivo del uribismo y de su discurso. De la misma manera que el fracaso de las negociaciones del Caguán permitió la creación del “personaje” Uribe, el éxito de las negociaciones de La Habana podría significar su “muerte política” a mediano plazo.

Por el reconocimiento de todos los presos políticos en Colombia

Si bien los presos políticos de guerra se benefician de un estatuto jurídico particular, a través del delito político, cuya reactivación con ocasión del proceso de paz podría resolver favorablemente su situación, la cosa es muy distinta para los demás presos políticos, que podemos calificar como “civiles”. En efecto, estos últimos no se benefician de un estatuto propio, pues el Estado niega su existencia, y podrían crecer en número en el “posconflicto”.

El “post-conflicto”: tiempo de explosión y exposición de nuevos conflictos

Es indispensable provocar un cambio de la mentalidad conservadora y represiva que ha acompañado y caracterizado el “proceso democrático” en Colombia, para que un verdadero espacio y proceso de democratización, con sus contradicciones y conflictualidades, haga aparición y revele los órdenes dominantes que en tiempos de guerra o en tiempos de paz reproducen esquemas de desigualdad y de explotación.

La comunidad que viene en Colombia: Plan de Choque de Seguridad Ciudadana

Para el Presidente Santos, paz equivale a acciones de seguridad, que buscan preservar ciertos valores apropiados por el gobierno y las autodefensas. Por esta razón, el Presidente invita a los colombianos a llevar la “lucha contra la delincuencia y a favor de la seguridad”: “todos los colombianos tenemos que sentirnos policías. Tenemos que sentirnos ciudadanos responsables por la seguridad”.

¿A qué vino realmente Santos a Europa?

Todos los medios han reportado sobre la ‘exitosa gira da Santos’ en Europa, donde en realidad consiguió concretamente tan sólo un préstamo de 100 millones de dólares. Pero poco se ha hablado de lo que Santos propuso a cambio del dinero: ‘cooperación’ militar a misiones internacionales y muchos negocios para las empresas europeas. Afortunadamente la visita del presidente también levantó críticas entre eurodiputados, organizaciones internacionales y la comunidad colombiana y europea.

El “posconflicto” que prepara el gobierno, ¿en contravia de la construcción de la “paz territorial”?

Detrás de la fábula de la convivencia entre la pequeña economía campesina y los grandes proyectos agroindustriales se esconde un proceso destructor de explotación a ultranza de los territorios, donde los pequeños campesinos tendrían que convertirse en empleados para sobrevivir. Existe un verdadero riesgo de muerte lenta del pequeño campesinado colombiano, por ser considerado como un obstáculo al desarrollo general de la nación. Así podríamos asistir a una especie de “despojo civilizado”, ya no por culpa de la barbarie de los paramilitares sino como consecuencia de la “modernización” del país.

Economía de la educación en tiempos de reforma y posconflicto

Desde el punto de vista de la economía de la educación este artículo reflexiona sobre el papel del Estado al respecto, en un momento en que se anuncia un nuevo intento del gobierno por implementar una reforma a la educación tras su fracasado proyecto de 2012 y en el que un desenlace favorable de las negociaciones de paz en La Habana implicará repensar las políticas públicas sobre el tema para viabilizar el país del posconflicto.