Que el genocidio no se repita

Muchas de las medidas de protección que realmente necesitan las organizaciones sociales no dependen de los esquemas de seguridad que se disputan los políticos o que algunos usan como símbolo de ascenso social. Entre otras cosas, porque hemos constatado que el Estado colombiano ha usado estos mismos esquemas para realizar acciones de inteligencia e incluso atentar contra la vida de las y los líderes.

Redefiniendo los adversarios ante los desafíos del posacuerdo

Creo que las FARC, antes o después, terminarán haciendo parte de una amplia coalición de Izquierda, Polo-Progresistas-Verdes. Posiblemente, antes de 12 años, sin la disculpa de la guerra y en un clima de reconciliación, tendremos el primer gobierno de centro-izquierda en nuestro país que permitirá disputar la hegemonía elitista-bicéfala, y finalmente, iniciar el avance decidido hacia la materialización de las reformas democráticas aplazadas por décadas.

¿Es conveniente buscar el respaldo de Uribe a la paz?

Una paz completa y duradera no pasa por la adhesión de Uribe al proceso de paz, es por el contrario el fortalecimiento de la paz lo que podría generar el debilitamiento progresivo del uribismo y de su discurso. De la misma manera que el fracaso de las negociaciones del Caguán permitió la creación del “personaje” Uribe, el éxito de las negociaciones de La Habana podría significar su “muerte política” a mediano plazo.

El “post-conflicto”: tiempo de explosión y exposición de nuevos conflictos

Es indispensable provocar un cambio de la mentalidad conservadora y represiva que ha acompañado y caracterizado el “proceso democrático” en Colombia, para que un verdadero espacio y proceso de democratización, con sus contradicciones y conflictualidades, haga aparición y revele los órdenes dominantes que en tiempos de guerra o en tiempos de paz reproducen esquemas de desigualdad y de explotación.