Para volver a sembrar: ¿qué pasó con la paz y la violencia en 2016?

Uno de los aspectos de mayor relevancia que destaca el informe es la importancia de la información para el posconflicto en dos niveles: por una parte, la necesidades de generar análisis prospectivos que le permitan al país generar respuestas preventivas a formas de violencia que sean consecuencia posible en el proceso de desmovilización e implementación de los acuerdos de paz. Por otra parte, resalta la importancia de pensar el problema de la violencia que afecta a los ciudadanos en clave de salud pública, por lo que apuesta por un país libre de violencia.

El tortuoso camino a la paz: retos para la movilización social y la oposición crítica

Mientras avanza el proceso de paz con el desarme y la dejación de armas por las FARC, persiste un sinfín de retos sociales y políticos. De estos, es necesario enfatizar los agravios a los líderes sociales que no dan tregua, así como la dificultad de encontrar un espacio seguro y duradero para expresar la oposición, la crítica o el pensamiento alternativo. Tendencias que no son nuevas pero que interpelan al ciudadano, al observador o al investigador, en el contexto de construcción de la paz.

Circunscripciones de Paz: ¿existirá una vía entre el neoclientelismo y el neoleninismo?

La situación inédita creada por la definición de regiones de atención prioritaria, definidas como circunscripciones de paz, podría ser una oportunidad para la experimentación de nuevos modelos participativos y democráticos de planeación y de gobierno. Sin embargo, el contexto social y político tanto nacional como internacional, que parece oscilar entre neoclientelismo y neoleninismo, no pinta muy favorable a un reforzamiento de la cultura democrática.

Postextractivismos en Colombia: entre la violencia y la paz

Los extractivismos conservadores se implantaron bajo la guerra, y como esa era una problemática apremiante, comprensiblemente muchos sostenían que la prioridad era buscar la paz y se debía dejar para después temas como el ambiente o el ordenamiento territorial. El proceso de paz ofrece las condiciones para adentrarse en toda esta problemática con más energía, libertad y pluralidad, y esto abre oportunidades para transiciones postextractivistas.

El acontecimiento Gaitán. Para una filosofía de la historia colombiana

En contienda hay varios proyectos de comunidad política y no todos son partidarios de una asunción del pasado; por el contrario, la mayoría de los proyectos quieren dar permanencia a la discontinuidad, dejar el pasado en el pasado más que hacerlo presente. Se trata de proyectos de comunidad política excluyentes, que pugnan por mantener una masa manipulable, obediente a toda costa, aunque sus ocurrencias sean cada día más absurdas.

Lo nacional-popular y la paz

Pero lo más importante, es que dicha construcción de paz pasa necesariamente por la construcción de un amplio consenso social y político, nacional y regional, sin el cual sus posibilidades reales de implementación se verían truncas y sometidas a la amenaza continua de ser reversadas por coaliciones políticas enemigas del proceso, como el uribismo, el vargasllerismo, los generales en retiro agrupados en Acore, grupos empresariales e incluso instituciones del propio Estado como la Fiscalía General de la Nación en cabeza de su director, Néstor Humberto Martínez.

La inconveniencia de priorizar la lucha contra la corrupción sobre la implementación de la paz

No cabe duda de que la lucha contra la corrupción en Colombia debe ser considerada como una tarea primordial. Sin embargo, es motivo de preocupación el modo en que, en medio de la coyuntura marcada por el gran escándalo del caso Odebrecht, se pretende priorizar esta lucha en detrimento del proceso de paz que, con el inicio de la fase de implementación, entra en su momento más delicado y decisivo.

El miedo a la democracia

El tema de la participación directa de la sociedad civil en el escenario de la mesa de negociación entre el gobierno nacional y la última insurgencia de inspiración marxista que sobrevive en el continente, es un tema serio. Quienes ocupando posiciones privilegiadas de poder lo minimizan condescendientemente por su falta de “realismo”, están en verdad muy desconectados de la realidad del mundo en el que viven, y de cómo esa realidad nos exige repensar las formas de construcción de lo común desde la gente, desde abajo, desde los territorios, más allá del modelo ya históricamente en ocaso de la democracia liberal representativa, tal y como se ha instituido de manera dominante en las sociedades occidentales.

Implementación del Acuerdo de Paz y Gobierno de Transición: apuestas y necesidades para el año que empieza

La experiencia internacional demuestra cómo la etapa más compleja y peligrosa de un proceso de paz es su implementación. De allí entonces la necesidad de asegurar la conformación de un Gobierno de Transición que permita consolidar el Acuerdo para la Terminación del Conflicto Armado; para a partir de allí, construir las condiciones que materialicen el desarrollo de una Paz Estable y Duradera; hacia un país incluyente, democrático y pluralista.

Un nuevo acuerdo, unos nuevos desacuerdos: ¿Qué pasará con la Ley 160 de 1994 durante la implementación de los acuerdos?

Esta discusión sobre la modificación del actual modelo de desarrollo rural se dio durante la aprobación de la Ley de Zidres en el Congreso de la República. Quienes promovieron esta iniciativa hicieron una presentación maniquea de los bajos resultados de la Ley 160 en la consecución de sus propios objetivos, principalmente el de dotación de tierras, y concluyeron que había que descartarla como modelo de regulación y adjudicación de la propiedad rural. Entre tanto, los detractores de las Zidres desvirtuaron estas afirmaciones a través de estudios serios que daban cuenta de que el problema de la ley agraria no es el modelo sino su falta de ejecución y la corrupción del Incoder en la adjudicación de las tierras.

Sobre la definición de una estrategia: desde la implementación hacia la transición

Creo que este momento pasa por identificar qué sectores están dispuestos a trabajar en pro de construir una transición democrática y a partir de la elaboración de un programa que tenga como base fundamental el Acuerdo de La Habana y los posibles avances de negociación con otras fuerzas armadas de oposición, apostar por este gobierno de transición que fije como base primera una verdadera apertura democrática.

La intensificación de la represión a líderes sociales en torno a la firma de la paz: Un debate crucial para Colombia

Aunque es todavía difícil conseguir datos claros y reconocidos por todas las partes, el nivel de homicidio y amenaza de los líderes sociales y defensores de los derechos humanos se ha vuelto objeto de atención tanto de la prensa más mediática como del Gobierno, que al menos lo menciona y lo discute, aunque le falta construir políticas públicas para la resolución de tan preocupante asunto. El hecho que este problema tan preocupante se haya hecho presente en el debate público en sí mismo es un avance destacable, aunque falta mucho camino por recorrer.