La música trans de Linn da Quebrada y el aborto legal en Argentina: dos lecciones ético-políticas para Marta Lucia Ramírez y el Partido Centro Democrático

 Las alianzas y las posiciones morales y políticas de Marta Lucia Ramírez están claramente en una radical contraposición a las demandas, los reclamos y las disputas de las miles de mujeres que lograron impulsar la aprobación de la despenalización del aborto en la Cámara Baja de Diputados en Argentina. Colombia tiene una mujer vicepresidenta, sí, pero una mujer que no solo es antiabortista, sino que también imagina y promueve la conformación de un modelo familiar estrictamente heterosexual y heteronormado.

Ser líder social no es delito

Estamos entonces ante un escenario que se caracteriza por el crecimiento de la movilización social y la represión estatal. No se trata, exclusivamente, de las consecuencias de la firma de un acuerdo de paz, como tampoco de la explosión de denuncias alrededor de la corrupción. Son vidas, demandas e injusticias históricas las que están saliendo a flote y ojalá quienes se sienten en la cresta de la ola política sepan leer este escenario.

En memoria del pescador Lucho Arango ¿Qué está pasando con los liderazgos sociales en Colombia?

En una Colombia en donde la participación política ha estado restringida, en donde el poder político ha estado demasiado tiempo concentrado en élites económicas y sociales que a su vez conforman élites políticas intolerantes al cambio, el espectro de oportunidades para la participación y la trasformación social que abre la implementación de los acuerdos de paz en los territorios puede ser visto como una amenaza.

Leer de nuevo los mismos problemas: clientelismo, sufrimiento ambiental y protesta social. Una entrevista a Javier Auyero

Yo creo que toda etnografía y toda sociología son críticas. Porque cuando uno trata de entender por qué la gente hace lo que hace, cómo se pone en juego algún tipo de estructura de dominación y trata de develar esa dominación, se está haciendo una tarea crítica. Pero la enorme mayoría de las ciencias sociales no son críticas, no hacen esa tarea. Solo hacen correlaciones y dicen estos hacen esto y estos hacen lo otro, pero no develan nada.

Carta de apoyo a Feliciano Valencia desde la academia crítica

Manifestamos nuestra profunda preocupación por la persecución y criminalización de la que vienen siendo objeto líderes sociales como Feliciano Valencia. Creemos que en un momento como el actual, en el que la esperanza de un acuerdo para ponerle fin a la guerra es cada vez más plausible, hechos como éstos desconocen que la paz no es solo asunto de quienes están en La Habana.

Política y libertad

Las instituciones involucradas no tuvieron reparos en tomar como conejillo de indias no a la izquierda en general, sino a personas en su mayoría integrantes de organizaciones estudiantiles y juveniles que luchan por el derecho a la educación, al trabajo digno y a la desmilitarización de la vida y de los territorios populares en Colombia.

La cruda represión de la protesta en Colombia, en tiempos de negociación de paz

Estas estrategias para callar, ignorar o amedrentar a la oposición pacífica mandan mensajes ambivalentes y poco conformes al espíritu democrático del que tanto se vanaglorian las élites. Pues al parecer, no es posible lograr cambios por la vía del diálogo, de la protesta pacífica, o de procesos de consulta constitucionalmente vigentes (consulta previa, por ejemplo).

Otra mirada desde el Norte del Cauca

Ante este panorama, y dado que tanto a indígenas como a negros se les vulneran los mismos derechos constitucionales por ser poblaciones étnicas, sería alentador presenciar el establecimiento de lazos solidarios entre ambos grupos, para afrontar la realidad de despojo territorial vivido a causa de aquellos caucanos con “vocación de desarrollo” que ya tienen apropiada la mitad norte del departamento y cada día van por más.

Huelguistas fracasan por el éxito de su huelga, supuestamente

Los empleados, por su propio interés, tienen que aliarse con sus empleadores. Esta solidaridad significa aceptar ver reducir sus derechos laborales y su nivel de salario para compensar las desventajas relativas con respecto a otros países, y así asegurar una competitividad para sus empleadores. En este sentido, dentro de esta lógica, del éxito de la huelga resulta necesariamente el fracaso de los huelguistas.

Resistencia a la minería en el Sur de La Guajira

Las comunidades denunciantes mostraron que el extractivismo minero solo les ha traído la pérdida de territorios, la destrucción de las bases de su subsistencia para depender exclusivamente del mercado, el agotamiento de las fuentes de agua –no solo por la sequía sino por el alto consumo de agua por parte de Cerrejón para la explotación minera y hasta ¡para mantener sus campos de golf!–.