Construyendo paz: el género, la raza y la clase, ¿cómo van ahí?

Parto de la siguiente reflexión: desde mi perspectiva, la idea de la construcción de paz, o de paces, parte del reconocimiento de nuestra experiencia en el caos-mundo, esto es, parte del reconocimiento de las “colisiones, intersecciones, refracciones, atracciones, convivencias, oposiciones, conflictos entre culturas de distintos pueblos” y entre distintos grupos sociales. De aquí se desprende la pregunta: ¿cómo construir paz o paces en el marco de nuestra diversidad y heterogeneidad?

La tortura como dispositivo necropolítico de división racial y la abolición de la tortura como estrategia de guerra imperialista

A partir de un análisis de la posición del candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el Partido Republicano (Donald Trump), este artículo rastrea la función política que la tortura aún ejerce como dispositivo necropolítico para separar las vidas a cultivar de las vidas a descartar, en el marco de la redefinición discursiva de la supremacía blanca. En una segunda instancia, el artículo procede a investigar el modo en que la propia abolición de la tortura también se enlista en la estrategia de una guerra imperialista.

El color de la res publica estadounidense: Black Lives Matter, Frank B. Wilderson y un evento sintomático en la campaña de Hilary Clinton

En este artículo ofrezco una interpretación a propósito de un evento que considero sintomático en la campaña de Hilary Clinton. Se trata de la interrupción de una de sus recolectas de dinero en Carolina del Sur por Ashley Williams, activista del movimiento social Black Lives Matter, y lo que dicha interrupción hace visible. A partir de una lectura inter-textual de dicho evento con las memorias de Frank B. Wilderson III, sostengo que “los asuntos” públicos del establecimiento blanco de los Estados Unidos dependen de la exclusión del cuerpo negro, una exclusión que el movimiento social Black Lives Matter resiste a partir de la demanda que articula su propio nombre.

Abolir las prisiones! Y si al despertar Sócrates hubiera encontrado a Mumia Abu-Jamal en lugar de Critón?

En este artículo argumento que de cara a la realidad de segregación racial en los Estados Unidos el argumento de Sócrates en el Critón, a propósito del respeto a las leyes de la ciudad, no se sigue. Sustituyendo a Critón por Mumia Abu-Jamal en un imaginario diálogo trans-histórico sobre la justicia en relación con la ley, en este artículo defiendo una praxis política más radical y contestataria de cara a la coyuntura actual del encarcelamiento masivo de la gente negra en los Estados Unidos.

Ahora que estamos, hablemos un momento del racismo, living Buenos Aires

Un grupo sindicalista puede sentarse tranquilamente a debatir sobre los derechos de su gremio en una mesa atendida por una colombiana que gana una sexta parte de lo que recibe el obrero sindicalizado. Sin embargo, la moza no es un semejante, está en su lugar y el país le da educación gratuita a cambio de esa renuncia. Si no le gusta el trato, bien puede salir.

La asfixia, el estado racista y la movilización social en defensa de las vidas negras

¿Cómo existir para los otros cuando el aire por el que circula la voz está contaminado con gas lacrimógeno? El movimiento social y la protesta popular constituyen una respuesta, se trata de multiplicar la singularidad de la voz rechazada por el estado racista en la pluralidad de todas esas gargantas congregadas en las calles. Se grita “¡no puedo respirar!” para transformar la asfixia del estado racista, para limpiar el aire contaminado ya no con el aire acondicionado del capital corporativo sino con el que circula, impropio, por las gargantas en común de la protesta popular.

O todxs liberándonos, o todxs como estamos!

En la actualidad, la gran mentira del libre mercado no se la creen ni quienes la defienden a capa y espada desde los distintos ministerios y cargos públicos. No es nada desfasado afirmar que Colombia es un paraíso de monopolios. Es más, la figura del cartel, reservada para señalar a los señores del narcotráfico, se corresponde con la realidad de gran parte del empresariado colombiano.