Revocatoria y democracia: el difícil camino de la participación ciudadana en Colombia

Los defensores del Alcalde manifiestan un rechazo absoluto a la revocatoria con argumentos baladíes, como que Peñalosa es un gran administrador, urbanista y conocedor como ninguno de la ciudad y su problema es que no sabe comunicar o que es mal político. Si todo esto fuera cierto, no habría de que preocuparse porque convocados los ciudadanos en un proceso electoral, con una buena campaña de información, ratificarían su mandato.

¿Bogotá mejor para todos y lucha de clases? ¡Sí, por favor!

Ante la actualidad habrá que defender las firmas y el sentimiento de indignación en la calle con vistas a la articulación de un movimiento ciudadano con vocación de poder. Así pues habrá que pensar que la Bogotá mejor para todos requiere que pensemos en la lucha de clases como forma de pensar la política, ganarle el espacio a esa rosca que se ha beneficiado pasa descreer y crear nuevas formas de gobierno es una apuesta del ciudadano de a pie, así que ¡sí, por favor!

Revocatoria al mal gobierno

Peñalosa representa el modelo de ciudad contrario a los derechos ciudadanos, su modelo de desarrollo urbano representa a constructores y especuladores del suelo, busca imponer un modelo de ciudad excluyente, orientado a los negocios, la generación de rentas del suelo para particulares, la inversión de capital y la obtención de utilidades económicas privadas.

Entre la revocatoria y la movilización permanente. Peñalosa contra la ciudadanía

Revocar a Peñalosa, construir un modelo de ciudad que satisfaga nuestros derechos y necesidades, y construir un gobierno participativo y crítico, son algunas de las tareas de estos espacios. Este modelo debe tener en cuenta la relación de la Ciudad con el territorio que la circunda y la surte de vida; debe llenar de vida, de oportunidades, de cultura, deporte, integración y cohesión los barrios populares, desplazando la violencia por proyectos colectivos y comunitarios.