Santos, el pilo de la estafa maestra

Si el Gobierno considera que no hay recursos para la educación habría que preguntar sobre los 8 billones de pesos en corrupción del caso Reficar o los impuestos que evaden los ricos en paraísos fiscales. Es momento de cesar los ataques contra la educación superior pública y diseñar de la mano con la comunidad universitaria planes de política pública y leyes que permitan hacer de la educación un derecho fundamental para una Colombia en paz.

¿Ser pilo paga en Colombia?

La argumentación deficiente de los defensores de las 10 mil becas permite, sin embargo, revelar el verdadero mensaje de su defensa vehemente: muchas veces se trata de arremeter de forma ofuscada contra la educación pública. Así lo ha dicho Salomón Kalmanovitz en su columna de El Espectador: al igual que el Joker de Batman, los sindicatos y el sector público quieren destruir el mundo.