Culpa, explotación y apropiación de las mujeres: sobre dos recientes “llamados al orden”

Y si los “llamados al orden” no son acatados, no hay por qué inquietarse, siempre hay formas de restablecer ese orden (insultos, abiertas y soterradas formas de exclusión, violaciones… Una lista ciertamente extensa). Es más, si es necesario, se recurre a la fórmula de “salvar a las mujeres de sí mismas” porque no saben lo que hacen o lo que dicen. Y no hace falta hacer un gran esfuerzo para encontrar ejemplos de esta maniobra que permite que las mujeres sepamos dónde “tenemos” que estar, cuál es nuestro lugar, por si acaso se nos olvida (o decidimos simple y llanamente no ocuparlo).