Carta abierta al Departamento de Sociología – UNAL

En Colombia hay más de cien mil presos y mientras universidades como los Andes y la Gran Colombia tienen programas carcelarios, la Universidad Nacional ni siquiera los vislumbra. Más bien, de forma muy innovadora y “emprenderista” permite que los sectores más pobres de la sociedad entren tan sólo a lavar baños o cuidar edificios, limpiando todo eso que contamina una ciudad universitaria blanca

Aclaraciones frente al caso del profesor Beltrán

Si el profesor Sáenz Rovner no estaba de acuerdo con mi tesis, hubiera podido controvertirla en forma argumentada y hubiéramos tenido un debate abierto al respecto, como corresponde en la vida académica. Pero no fue así: como no aprobaba mi planteamiento, prefirió simplemente descalificarlo como “plastilina constitucional” para justificar “echar a un profesor de la universidad nacional”, para luego atacarme como inmoral, maltratador, etc.

A propósito del papel de la Universidad Nacional de Colombia en la construcción de la paz

Otra parte del argumento de los críticos de la decisión del Consejo de Facultad es que la academia, y en particular nuestra Universidad, está siendo capturada por la política. Aflora aquí una visión maniquea de la política como si ésta fuera una actividad moralmente degradada ante una supuesta academia aséptica e incontaminada, ella sí moralmente buena. Nos preguntamos, empero, si temas como la guerra y la paz, las demandas de los movimientos sociales y de las víctimas, los trabajos de la memoria y demás asuntos en los que la Universidad Nacional está participando en el escenario del pos acuerdo, son ajenos a la política. Por supuesto que no lo son: no debemos olvidar que somos parte de una sociedad que se debate hoy entre la guerra y la paz, entre otros asuntos políticos que atañen al ejercicio académico.

Amenazas e intimidaciones en las universidades públicas

Las amenazas crean un escenario inverso al que pretendían implantar los amenazadores, es decir, crean en nosotras y nosotros la voluntad de acompañar de la forma más fraterna y abierta a quienes sienten la angustia de ser señalados por quienes no han comprendido que un lenguaje que pretende acallar, deja de ser lenguaje, deja de cumplir la labor crítica que tiene todo ser humano.

Romper el sentido de la elección: empezando por la Universidad Nacional de Colombia

Hoy en Colombia, el extenso poder de nombramiento directo o indirecto que dispone la Presidencia de la República en las instituciones del país permite considerar al régimen político como siendo más una monarquía administrativa que una república liberal, y aún menos una democracia. El régimen sigue generando y promoviendo conformismo (“gobiernismo”) entre sus sujetos y, a su vez, imposibilita una democratización real de las instituciones políticas y administrativas, ¡inclusive en las “autónomas” como las universidades!

“Escándalo público”: La destitución de Miguel Ángel Beltrán, las últimas investigaciones de Michel Foucault y la autonomía universitaria

En este artículo he querido repensar la destitución del profesor Miguel Ángel Beltrán como constituyente de un evento en el que se reconfiguran las relaciones entre el poder y el saber en Colombia; un evento que manifiesta una doble transformación: de un lado, un cambio en el riesgo que supone el conflicto entre el discurso de la verdad y el ejercicio del poder y, de otro lado, una reconfiguración del actor social que produce la partición ya no solo ética sino también política de este mundo en dos.

Carta abierta a Marco León Calarcá. Usted desconoce la autonomía universitaria

Le solicito que respete la autonomía universitaria como uno de los elementos fundamentales para construir una paz duradera en Colombia. Usted termina poniendo en cuestión injustamente el trabajo encomiable de los profesores que pertenecen al Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz al no comprender el carácter pluralista de las comunidades académicas.

Facultad excepcional y sinsentido político-jurídico (A propósito de un artículo del profesor Uprimny sobre la destitución del profesor Beltrán)

La decisión de la Procuraduría tiene consecuencias manifiestas sobre la vida del profesor Beltrán, es un precedente grave en lo relacionado con la autonomía universitaria y debilita el Estado de derecho, porque permite que un funcionario particular desconozca la Constitución y lleva al Rector de la Universidad Nacional de Colombia a adoptar una decisión contraria a la vida académica del país.

Atacable pero acatable. A propósito de la sanción al profesor Beltrán y del artículo del profesor Múnera

Deberíamos luchar por sustraer a las universidades del poder preferente de la PGN, que afecta la autonomía universitaria. Pero la vía apropiada no es exigiéndole al rector, sin buenos argumentos jurídicos, que desacate una decisión que debe cumplir. Las vías son otras: el debate político a fin de plantear la reforma legal o constitucional del poder de la PGN.

Falta gravísima contra la libertad de pensamiento, expresión y cátedra (El proceso disciplinario contra el profesor Miguel Ángel Beltrán)

Como el Procurador parece inmune a las decisiones de las altas Cortes o logra mover todas sus influencias para demorarlas o inhibirlas, solo el Rector de la Universidad Nacional, en un acto de dignidad en defensa de la autonomía universitaria y de la libertad de cátedra, expresión y pensamiento puede negarse a ejecutar la decisión de la sala disciplinaria por considerarla ilegal y contraria a la Carta Política.