Una oda para las FARC-EP: El legado de Esquilo

Decir que las FARC-EP tienen razones que la democracia debe escuchar no significa olvidar que también han protagonizado una violencia excesiva, como excesiva ha sido también la violencia que han sufrido a manos de militares y paramilitares. Tampoco significa justificarla. El tránsito de la guerra a la política no necesita abreviar su historia para que de la guerrilla solo quede su lucha por la igualdad y el campesinado y no su participación en el narcotráfico y el secuestro.

Paz, violencia socioeconómica y justicia social ¿Qué esperar de la negociación?

De la negociación de paz puede y debe esperarse un compromiso de los actores negociadores en cuanto a la suspensión de toda forma de violencia. Por su parte, la construcción de la paz implica un proceso mucho más complejo, asociado al desmonte de los órdenes de violencia y a la emergencia y visibilización de viejos y nuevos conflictos redistributivos en el país.