* Palabras al Margen

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A nuestro juicio, estos tres hechos coinciden con un momento de crisis sistémica que hace más intensa y difícil la experiencia de la vida. Éste es un buen momento para preguntar por la relación que existe entre la crisis del capitalismo y nuestras crisis personales.

En un libro de 2005, Immanuel Wallerstein propuso que hacia 2025 el planeta enfrentará una crisis terminal del capitalismo. Según Wallerstein, en ese momento se abrirá un largo periodo de “oscilaciones fuertes” o cambios constantes e inesperados que nos exigirán una toma de posición. De ese periodo dependerá el destino del mundo -si no se acaba en el intento-. Pero es hora de reiterar que ni las oscilaciones, ni la toma de posición se notan a primera vista. Esta crisis no es ajena a las personas, tiene que ver con la lucha interna que libra a diario cada una de nosotras. Es arriesgado, pero queremos ofrecer una previsión: si no lucharas tú misma por otras y con otras personas, lucharás contra ti misma.

[II]

Pelear por la dignidad de la vida en todas sus expresiones es enfrentarnos a la muerte que implica vivir entre el poder de los fármacos psiquiátricos, el desprecio de homófobos y racistas; la escasez de recursos básicos, el exceso de trabajo, la poca estabilidad general y la crisis ambiental. De no hacerlo, podríamos enfrentarnos a una situación de inquietud individual muy similar a la que viven a diario 36 personas que se suicidan en el mundo. Así lo vivió Henry Jekill –el personaje de Robert Louis Stevenson- cuando le escribió una carta al doctor Utterson asombrado por los monstruosos cambios que había experimentado en su interior. Al notar que había un “otro yo” en su interior dijo: “esa criatura compartía conmigo algunos fenómenos de la conciencia y era mi co-heredero de muerte: y además de estos vínculos de comunidad que conformaban la parte más aguda de mi dolor y de toda mi energía vital, creía que era algo no solo diabólico sino inorgánico”.

Nuestras crisis personales nos han llevado a un tipo de psicosis ya no individual, sino colectiva; una abstracción personal de todo lo que pasa a nuestro alrededor, en la que vivimos un pánico permanente parecido al que produce la paranoia que experimentan a diario los ciudadanos de Bogotá al imaginar que son propensos al robo o al acoso sexual. Esa forma habitual de desconfianza es, sin duda, un principio que inicia la negación de nuestra vida con los demás.

Para volver al Dr. Jekill: la eliminación de la vida compartida con otras y otros es la eliminación gradual de nuestra realidad orgánica de sociabilidad. La confrontación que se da en medio de la crisis es interna, con ese yo psicótico, frente al que tenemos que tomar posición porque, como veremos, todo esto forma parte de las estrategias exitosas del capitalismo y su forma de reducir las luchas compartidas a la experiencia individual, que se enfrentan a la negación de nuestra realidad social.

Podría ser prioritario, si no quiere vérselo como urgente, que luchemos contra todas las formas de dominio-muerte. Si no quiere vérsele de inmediato puede asumirse esta consigna a largo plazo. En ese caso el llamado parecería una advertencia al subconsciente: lucharemos contra nosotr@s mism@s.

[III]

Nuestras vidas están profundamente divididas entre lo que los médicos, los abogados, los psicólogos, los economistas y otros especialistas nos dicen sobre los males que padecemos y las soluciones que necesitamos para reparar nuestras propias vidas. Sergio Urrego, en un pasaje olvidado por la prensa liberal, había sido “tratado” con Valcote por sus episodios de migraña3, un medicamento del que “se ha informado [el peligro] de pseudo-atrofia cerebral reversible y demencia”4. El artículo de Camilo Velásquez avisa con urgencia sobre ese peligro.

Y aun así, la oferta de las empresas farmacéuticas o dedicadas a la investigación científica para solucionar nuestra vida al ritmo de la “sociedad de consumo” va en aumento y en formas que generan más desconfianza que tranquilidad.

Diez o doce veces al día, un comercial de televisión ofrece una medicina alternativa para reparar los problemas que empiezas a sentir cuando te separas gradualmente de la tranquilidad y experimentas la competencia de los otros. Cuando lo ves, te identificas: “¿nervios, ansiedad, preocupación, angustia, tensión? Para estos estados nerviosos toma Sedatif Pc”.

El comercial añade dos estrategias retóricas para persuadir al consumidor:

1) Un medicamento “de origen natural”.
2) Y, al final, por escrito, de modo sutil, advierte: “No genera dependencia”.

Dos apartes se pueden abrir para comentar algo al respecto:

1) ¿De origen natural esa pastilla?

Bastante conocida es la polémica sobre los engaños de la publicidad “verde”5. En España el Sedatif Pc ha generado un escepticismo generalizado por sus efectos escasos. Ahora la homeopatía genérica llega a Colombia y nos ofrece un “dulce” que resuelve todas las preocupaciones. Este es un buen motivo para introducir al relato de Camilo Velásquez sobre el peligro de los fármacos. Cada quien podrá sacar sus propias conclusiones.

2) El 8 de agosto de 2014 –durante el mismo mes en el que se publicó la noticia de Sergio- el Clarín tradujo un artículo del psicólogo clínico Vaughan Bell, periodista del famoso diario británico The Guardian. El artículo se titulaba: “El cerebro, una razón de Estado”. En él se informaba sobre los miles de millones de dólares que EEUU había invertido en la investigación neurocientífica para sustituir los fármacos (como el PROZAC®) por terapias para el estímulo de los circuitos cerebrales a través de corrientes eléctricas de fibra óptica y “la inyección de neuronas con un virus benigno que contiene la información genética de las proteínas fotosensibles”. ¿Inyecciones para deprimidos? Qué barbaridad. Sabrá su imaginación cómo recrear ese macabro proceso.

[IV]

Pensar nuestra vida como si fuera un conjunto de áreas de conocimiento aisladas entre sí nos ha llevado a depender de esos conocimientos “expertos” que piensan la vida como un conjunto de partes desvinculadas. Sobra repetir que esa división es falsa y produce más daños que soluciones. Lo que sí se puede decir, es que su división real afecta ahora mismo la forma en la que muchas personas se comprenden a sí mismas y, al momento de afrontar una crisis, observan su “autoimagen” desarticulada que refuerza el tratamiento. Esto no es gratuito: el estrés de la vida diaria, el que afecta nuestros cuerpos, no es una condición espontánea, ni aislada, tiene sus raíces en el sistema neoliberal. 

Si dejamos que el estrés sea la enfermedad del siglo XXI, si abandonamos nuestra vida y renunciamos a perdernos en la presión de la explotación diaria, el conocimiento especializado y la muerte; si no construimos espacios de esperanza para todas nosotras -geografías libres de la velocidad y la dispersión del sistema neoliberal- quizás llegue tarde y con un efecto lapidario el fenómeno de la auto-conciencia.

Y dada esa condición habrá que afrontar sin margen de renuncia una reformulación de la idea de Marx: “Ellos no saben lo que hacen, pero lo hacen”.

Quizás algunas de nosotras hayamos sido testigos de esta situación:

Asistes al psicólogo, el psiquiatra o el psicoanalista y oyes esta inversión ante el estrés, el insomnio o una idea inesperada de suicidio: “Eres consciente de lo que haces, pero no sabes por qué, no lo quieres, y aun así, lo haces”.

No demorarás en convivir con un supuesto mal desconocido que habita tu interior. Si no luchas contra él, si no luchas contra el sistema que lo produce, parece apocalíptico, pero estarás condenado. Tú decides, o vives la paranoia o la compartes: es una invitación a apropiarte de todas las formas de vida, por ti mismo.

¿Esos “estados nerviosos” son acaso condiciones exclusivas del cerebro?, ¿qué haremos si nuestro cerebro se sigue convirtiendo en “una razón de Estado”? Hay algo más peligroso aún, ¿qué podemos esperar si llega a nosotros el síndrome de la “suicidalidad” y no podemos ni “repararnos”, ni “recomponernos” a nosotros mismos?

[V]

Ante el retorno de la historia “esta vez [no] como tragedia, [sino] como farsa”, basta destacar los grandes libros que se han escrito en el pasado siglo para continuar una parte importante de la vida en la lucha por nuestro destino. No más “demasiados libros”. Basta con situarnos de nuevo en el espacio-tiempo y recordar que “los filósofos -y los científicos en general-, hasta el momento, [han hecho bastantes esfuerzos por] interpretar -y sobre interpretar- de diversos modos el mundo [y que] ahora de lo que se trata es de [continuar pensándolo en la clave de las grandes propuestas, para continuar la pelea diaria y] transformarlo”.

Es importante asumir que las posibilidades de dejar de ser nosotros y del suicidio son altas si seguimos viviendo por fuera de nuestra realidad social, viviendo en la suicidalidad del control de los medicamentos, los prejuicios y las ideologías opresivas. Esas son luchas fecundas que en nuestro país existen y que llaman a diario a todas las personas para que retomen la praxis como un espacio de acción que deja de ser miope y centrado en un solo individuo. Es hora de transformar el mundo y dejar el abismo de la muerte a un lado.

La época que vivimos parece exigirnos tomar una lección más de Marx para el asunto que aquí se ha tratado. Una, como praxis, literal; ya no como perspectiva inversa.

Si se trata de tomar postura ante una crisis que asumimos a solas y nos destruye por dentro, una buena alternativa sería recoger la idea de Wallerstein quien proponía la tarea de construir un sujeto colectivo, un sujeto que a la vez se solidariza y crea relaciones de confianza. De nuevo decimos: a nuestro juicio, en Colombia, los proyectos que a diario intentan construirlo no hacen falta, la decisión está en nuestras manos.

Las posibilidades de construirlos son altas. Sin embargo, si no lo intentas, es posible que recibas de tu interior un “aviso de derrumbe”.

***

1El título fue tomado de un artículo publicado en El país de España y refiere a la obra del autor germano-coreano que escribió el libro: “La sociedad del cansancio”. Pueden verlo en el siguiente link: Arroyo, F. (2014) Aviso de derrumbe. Recuperado de: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/03/18/actualidad/1395166957_655811.html el día 17 de septiembre de 2014.
2El artículo se titula “Suicidalidad: ¿y a nosotros quién nos repara?”. Pueden verlo en: Velásquez, C. (2014) Suicidalidad: ¿Y a nosotros quién nos repara? Recuperado de: http://www.revistaarcadia.com/opinion-online/entrada-blog/suicidalidad-y-nosotros-quien-repara/38391 el día 15 de septiembre de 2014.
3Las y los compañeros de la ULE (Unión Libertaria Estudiantil) refirieron a este episodio de migraña en el comunicado que denunció la estigmatización de la que fue víctima Sergio. La familia asegura que la migraña no había aparecido antes de que lo presionara el peso del estigma escolar. Si hacemos asociaciones libres entre lo que pronuncia la ULE y las contraindicaciones del medicamento, es posible hallar una posible afinidad entre los síntomas y lo que finalmente le ocurrió a Sergio. Al respecto dice el comunicado de la ULE: “Sergio agredido, espantado, drogado, decide como protesta y último acto político lanzarse desde el centro comercial TITAN PLAZA”. El cuadro de “Reacciones Adversas” del medicamento indica: se han comunicado casos de trastornos emocionales, depresión, psicosis, agresividad, hiperactividad, hostilidad y deterioro del comportamiento. Para ver el comunicado de la ULE: ULE (2014) Sergio, llevado a la muerte por la autoridad y la discriminación. Recuperado de: http://ulestudiantil.org/Exigencias/Sergio.html el día 16 de septiembre de 2014. Para ver las reacciones adversas del medicamento: Abbott (2014) Valcote 250 y 500 mg. Recuperado de: http://bvs.minsa.gob.pe/local/biblio/PLM_old/PLM/productos/27255_213.htm el día 15 de septiembre de 2014.
4Vea el apartado: Otras poblaciones de pacientes. Abbott (2014) Valcote 250 y 500 mg. Recuperado de: http://bvs.minsa.gob.pe/local/biblio/PLM_old/PLM/productos/27255_213.htm el día 15 de septiembre de 2014.
5Sobre el Sedatif: El País (2010) Engaños de la publicidad ‘verde’. Recuperado de: http://blogs.elpais.com/eco-lab/2010/12/enga%C3%B1os-de-la-publicidad-verde.html el día 15 de septiembre de 2014.Comercial Sedatif PC Colombia (2013) Recuperado de Youtube el día 17 de septiembre de 2014. Ver en: http://www.youtube.com/watch?v=LTLFmo4yucg
® Para ver una versión del artículo en español: The Guardian (2014) El cerebro, una razón de Estado. En: Revista de cultura Ñ. Recuperado de: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/cerebro-razon_0_1186081455.html el 15 de septiembre de 2014.