* Palabras al Margen

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Las decisiones y acciones que ha tomado el Procurador General de la Nación, así como la iniciativa de revocatoria promovida por Miguel Gómez y la presión ejercida por algunos sectores del Concejo de Bogotá no se pueden comprender de manera aislada. Son acciones premeditadas que generan un escenario de desconfianza para la participación política y democrática. En medio de un escenario como el que se ha generado alrededor del gobierno en Bogotá, cabe tener en cuenta que se trata de un sector que lleva más de 10 años sin verse representado públicamente en la capital. Y en este último periodo ha perdido fundamentalmente los nichos económicos que sostenían no sólo a sus familias, sino a sus autodefensas.

Ahora bien, cuando ese es el poder que muestra la derecha en Bogotá las garantías legales no pueden ser la excusa para dejar de cuestionar este tipo de comportamientos. Y en ese sentido, encontramos otro sector que aún sin ser calificado de derecha, confía en un entramado de normas y marcos legales que permiten este tipo de acciones y aún más, generan las condiciones para que los intereses privados primen sobre los públicos. De allí que quienes consideran que en Colombia se vive un Estado de Derecho, no logren identificar cómo ese marco sólo garantiza el “derecho a la libre empresa” que tanto se mofa en citar el Procurador. Y allí se encuentran, aún sin querer queriendo.

Si seguimos identificando sectores en medio de esta coyuntura, es importante referenciar también algunas fuerzas políticas que prefieren callar, omitir juicio alguno o en otros casos han llegado a promover lecturas que no reconocen en la Bogotá Humana una posibilidad de transformación social o ciudadana. Y en estos casos, es necesario generar los espacios de diálogo que permitan gestar un proceso unitario en contra de esa lógica autoritaria e impositiva que se está intentando legitimar en el país. No es justo para los sectores populares y democráticos que esta falta de vida colectiva y ética política se encuentren por encima de sus condiciones de vida.

Hechos como los que se viven en Bogotá, la experiencia personal de Piedad Córdoba y la persecución de líderes sociales que se encuentran presos injustamente, son parte de las acciones concretas de la derecha para contener alternativas de poder que ocupen los cargos que ellos tienen y evitar que otros tomen decisiones en contra de sus intereses privados. En este sentido, el momento político llama a generar unidad, respaldo y avance en políticas que evidencian una condición de vida distinta para quienes han sido segregados, excluidos y silenciados especialmente en espacios urbanos.

Sólo hay que asistir a la Plaza de Bolívar en horas de la mañana para compartir experiencias con personas que bajo un modelo previo de recolección de basura, eran obligados a vivir en la miseria y sin reconocimiento social. Pasar un rato más y encontrar a jóvenes ambientalistas y defensores de la vida que seguirán luchando por acabar con las corridas, estudiantes que apoyan el aumento en la inversión para la educación pública, mujeres y personas con orientación sexual diversa que sienten respeto por sus derechos y algunas banderas de organizaciones sociales y populares que han respaldado y generado varios escenarios de movilización en los últimos meses. Así es que se va gestando la unidad.

Sin embargo, este escenario no puede ser atribuido exclusivamente a una persona o a una fuerza política en particular. Los programas adelantados y los lineamientos dados a estas decisiones son sólo una muestra de la forma que adopta institucionalmente una lucha histórica por encima de intereses particulares. Y si revisamos con más atención las jornadas de estos últimos días, se trata de los intereses colectivos de todo un sector del país que está viviendo desde hace unos meses posibilidades de acción a través de la movilización. Y que en respuesta a las acciones premeditadas de la derecha, responde casi que instintivamente con un rechazo contundente en las calles, escenario natural y propio que les pertenece y que nunca nadie les podrá quitar.