* Palabras al Margen

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Si son pocos los Estados salvadores y “racionales”, aquellos territorios que rijan su política bajo otros principios (sean teológicos, racionales o económicos) pueden ser vistos como “criminales”, y no existe mayor amenaza para el “libre” flujo de la economía global que los “Estados Criminales”. De esta forma, se hace necesaria la palabra seguridad, pues con seguridad hay economía, con economía hay consumo, con consumo hay libertad, con libertad hay una humanidad “digna” y con esta humanidad hay “democracia”. Los grandes Estados no descansarán hasta asegurar que esta forma de “hacer” política sea universal (necesaria en cualquier territorio de este mundo) y se servirán de los medios suficientes para hacer de esta fórmula política una realidad.

Guerras humanitarias y la pacificación nacional Israelí

Los grandes Estados afirman que la paz sólo es posible cuando una forma de hacer política se convierte en universal y bajo este principio ciertas guerras se hacen “justas”; antes de ser actos de violencia, las guerras por la paz intentan eliminar sistemáticamente aquellas acciones políticas “accidentales” o “diferentes”, es decir, acciones políticas que no poseen una cualidad común a los principios que rigen la política internacional. Por esta razón, las guerras “justas” se afirman como “guerras humanitarias”, y bajo esta nominación se predica una propiedad común a los principios de la política internacional: defender las grandes democracias y su “humanidad”. El artificio salvador de los Grandes Estados, superan sus fronteras territoriales y mediante la administración de la violencia, intervienen en defensa de los Estados “democráticos emergentes”. Sabemos que Estados Unidos (como el gran Estado “democrático” y precursor de los principios de la política internacional) ha administrado las acciones de defensa en distintos territorios; si en Colombia administran la violencia para eliminar sistemáticamente una “amenaza” interna, en Israel se administra la violencia para defender la frontera de la “barbarie”.

Frente a los recientes enfrentamientos en Gaza, “Una complicación adicional es que los ceses del fuego necesitan mediadores, y ahora no hay un candidato obvio para ese trabajo. Los estadounidenses se han ofrecido pero necesitan que una tercera parte se involucre o que retiren su prohibición de establecer contacto directo con Hamas1. Los Grandes Estados, antes de ser los mediadores del conflicto, son los artífices de una violencia justificada por los principios del realismo político; en la política internacional, el grupo Hamas es predicado bajo una propiedad: “Hamas es una amenaza terrorista”. Por lo tanto, el territorio de Gaza, y las vidas que descansan en él, son relacionados a esta propiedad de “amenaza terrorista”. Y si Fatah (siendo la principal facción política del Estado palestino) considera incluir a Hamas en sus formas políticas, los Grandes Estados y las “democracias emergentes”, entienden el territorio palestino como una potencial amenaza a los principios de la “Política Universal”: “Parece claro que seguirán ocurriendo pequeñas guerras periódicas entre Hamas e Israel, como una cruenta repetición continua, hasta que el conflicto entre palestinos e israelíes se convierta en un hecho estable y libre de peligros, aunque no haya sido solucionado2.

Ahora, el Estado Israelí revive las acciones de la “Pacificación Nacional”, que busca defender el territorio palestino adquirido en los últimos años, de una amenaza que está más allá de sus fronteras: Gaza. Pero la fórmula maquiavélica, advierte que ante cualquier territorio adquirido el nuevo “principado” se enfrentará a resistencias internas. Por esta razón, las acciones violentas no sólo se han manifestado más allá de sus fronteras, sino también en los núcleos de la comunidad israelí.

Un asunto de entendimiento y principios políticos

Es importante hacer una crítica sobre los límites de la racionalidad política internacional que fundamentan los principios de libertad, humanidad, seguridad y democracia: ¿Qué tipo de política predica sobre los sujetos en este mundo? ¿Es posible que la justicia, la ley y el derecho sean las únicas formas de hacer política? ¿La seguridad y los flujos de “libre” comercio deben construir la idea universal de humanidad? ¿Qué consecuencias trae afirmar la “amenaza terrorista” en un territorio? Estas son cuestiones de los principios de la política contemporánea que deben entrar en ejercicios críticos para llevarlos a acciones contingentes que rompan con la armonía de la fórmula política que alimentan esas “guerras humanitarias” que destruyen las mil formas de lo humano. Por esta razón, el entendimiento sobre la guerra se debe invertir y liberar a los miles de sujetos de su predicado: “las amenazas de la Gran Democracia”, pues “la libertad es una cárcel mientras haya un solo hombre esclavizado en esta tierra3.

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1Bowen, Jeremy. Gaza: ¿por qué es tan difícil lograr un cese del fuego? (Julio, 2014). BBC Mundo. Disponible en: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/07/140713_israel_gaza_ataques_soluciones_men.shtml
2Ibíd.
3Camus, Albert. Los justos.