* Palabras al Margen

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Entre 2008 y 2012, más del 80% de los soldados que prestaron el servicio militar en Colombia pertenecían a estratos 1, 2 y 3, lo que da cuenta de la inequidad aludida1; como se señaló en una columna de este portal, “el SMO sólo obliga a los pobres del estrato tres para abajo, justo donde han tenido lugar las ‘batidas’”2.

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De forma paralela, recientemente se han desarrollado algunas transformaciones en el ámbito jurídico, fundamentalmente a través de pronunciamientos de la Corte Constitucional en los que con base en algunas disposiciones de la norma superior y del Derecho Internacional se ha logrado limitar las implicaciones negativas de la conscripción en los derechos de la juventud colombiana. De hecho, en días recientes salió a la luz un pronunciamiento bastante sonado que motiva la revisión que aquí se presenta. Sin pretender ahondar demasiado en un tema de por sí complejo y extenso –tanto en el plano normativo como el real-, en este escrito se presenta un panorama de los avances jurídicos en Colombia, problematizándolos con base en las realidades vividas por la juventud y las posibles perspectivas políticas frente al SMO.

En Colombia, entre 2009 y 2013 439.476 personas prestaron el SMO3:

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Regulación normativa del SMO en Colombia

En su artículo 216, la Constitución Política de Colombia establece el deber legal de todo colombiano de tomar las armas cuando las necesidades públicas lo exijan. La disposición constitucional se encuentra desarrollada por la Ley 48 de 1993, que establece la obligación de todo hombre mayor de 18 años o que haya finalizado sus estudios de bachillerato de definir su situación militar. Quienes deban prestar el SMO lo harán por un periodo de entre 12 y 24 meses, y quienes sean eximidos de esta obligación –ya sea por estar exentos por alguna de las causales de los artículos 27 o 28 de la misma ley, por sorteo, por no resultar aptos o recurrir a la “compra de la libreta militar”- deben pagar una cuota de compensación militar, fondos que “se destinarán al desarrollo de los objetivos y funciones de la fuerza pública en cumplimiento de su misión constitucional”4. Éste tal vez sea un primer aspecto problemático que a pesar de haber sido atacado por objetores alrededor del mundo no tiene desarrollos normativos ni alternativas en Colombia y debe ser tomado con seriedad por quienes se oponen al SMO. Incluso aquellos que logren no prestar el servicio militar, ya sea por evasión u objeción, deberán aportar alguna cantidad de dinero a una institución, que al menos discursivamente rechazan, para obtener la libreta5.

Adicional a las exenciones prescritas por la ley, en el año 20096 la Corte Constitucional incorpora, por aplicación directa de los derechos a la libertad de conciencia (art. 18) y religiosa (art. 19) de la Carta, la posibilidad de no prestar el SMO con ocasión de convicciones éticas, religiosas o filosóficas. En otras palabras, se trata del reconocimiento de los objetores de conciencia como eximidos del cumplimiento de este deber constitucional. Sostiene la Corte que si bien tomar las armas es un deber jurídico, frente a éste pueden aparecer contradicciones donde su realización implica el desconocimiento de Derechos Fundamentales. El alto tribunal entiende la objeción de conciencia como “la resistencia a obedecer un imperativo jurídico invocando la existencia de un dictamen de conciencia que impide sujetarse al comportamiento prescrito, por lo que la objeción de conciencia supone la presencia de una discrepancia entre la norma jurídica y alguna norma moral7. Así mismo, sostiene que el cumplimiento de este deber también puede desarrollarse a través de servicios sociales alternativos de protección ambiental o servicios comunitarios. Un elemento fundamental que se debe tener en cuenta a partir de este pronunciamiento es el hecho de que al tratarse de un derecho de aplicación inmediata en virtud de la norma constitucional, éste no requiere desarrollo legislativo previo para poderse exigir, sino que, entretanto no exista tal regulación debe ampararse a través de la acción de tutela. A pesar de que la Corte exhorta –ordena- al Congreso reglamentar este asunto, casi seis años después sigue en mora. Hay que resaltar que en esta oportunidad la Corte exige que las convicciones que motivan la objeción deben ser profundas, fijas y sinceras, lo que implica que deben tener manifestaciones exteriores –en acciones- como no involucrarse en actos de violencia, o participar directamente en actividades religiosas o en contra el belicismo o el militarismo.

Por otra parte, frente a las famosas batidas y detenciones arbitrarias8 por parte de autoridades militares, sobre las cuales no existía una regulación clara hasta hace algunos años, en sentencia C-879 de 20119 se sostiene que con base en la prerrogativa de la libertad como regla general y la reserva judicial para su privación –solamente autoridades jurisdiccionales pueden disponer de la libertad de una persona con base en motivos fundados en la ley-, la única forma en que se puede entender la expresión compeler consagrada en la ley 48 para hacerla compatible con la carta consiste en la verificación de la situación militar de las personas y su citación para definirla cumpliendo el procedimiento establecido en la norma. Vale la pena recordar que conforme a la ley 48, el proceso de incorporación a las fuerzas militares implica una inscripción, exámenes físicos y psicológicos, paso por el sorteo, y solamente hasta después de ese momento es que se puede declarar a un joven como remiso. A pesar del avance que implica este pronunciamiento como una forma de oponerse a las batidas y reconocerlas como detenciones arbitrarias, dejando de lado la posibilidad de que se trasladen forzosamente a jóvenes para que definan su situación militar, queda abierta la posibilidad de que autoridades militares libren una suerte de orden de captura individualizada contra los jóvenes definidos como remisos conforme a la ley. Debe tenerse en cuenta otro elemento sobre este punto: el hecho de que a pesar de lo sostenido por la Corte, hoy se mantienen estas formas de reclutamiento forzoso –con menor intensidad en algunos lugares- en la experiencia de la juventud colombiana, incluso en la ciudad de Bogotá a pesar de los esfuerzos del Distrito10. Es así como no siempre –casi nunca- el mundo del derecho se compagina con la realidad.

En dos pronunciamientos de tutela recientes11, uno de los cuales ha tenido bastante eco en los medios12, la Corte reitera lo resuelto en las decisiones anteriores y además incorpora algunos elementos novedosos que vale la pena tener en cuenta para la defensa de los derechos de la juventud. En la primera de ellas, los derechos de un joven reclutado forzosamente quien se encontraba adelantando estudios en la UIS y pertenecía a una comunidad cristiana, por lo que legaba objetar conciencia, son reclamados por su madre en calidad de agente oficiosa –alguien que actúa jurídicamente en nombre de otra persona que no puede hacer cumplirlos en una situación específica. Adicionalmente, el joven es investigado por el delito de deserción con una pena de 8 meses a 2 años de prisión por haber huido del servicio durante un permiso. Vale la pena resaltar el hecho de que en esta ocasión se reconoce a una persona distinta como sujeto activo de la protección de los derechos, además de que se reitera que con base en el principio constitucional de buena fe, ninguna autoridad puede partir del supuesto de que los motivos alegados por un joven objetor son una excusa para eludir esta obligación; así mismo, establece que en los casos en que se desconoce flagrantemente el derecho a la objeción y a no ser conducido forzosamente puede haber lugar a responsabilidad del Estado. La segunda ha sido la más sonada últimamente, pues en ella se concreta un procedimiento para la objeción de conciencia y se ordena respetarlo a las autoridades militares. Tal procedimiento consiste en que mediante un derecho de petición –declaración- el joven objetor puede allegar elementos que prueben la sinceridad de su convicción y dentro del término de 15 días el ejército debe contestar de fondo en desarrollo del derecho al debido proceso. Adicional a lo anterior, en caso de rechazar la declaración de objeción, corresponde a la autoridad de reclutamiento desacreditar la afirmación de las convicciones de la persona, así como se reconoce la posibilidad de declararse objetor de conciencia en cualquier etapa del proceso, incluso cuando la persona ya se encuentra prestando el servicio. Tal vez el aporte más significativo de esta sentencia en términos de una posible transformación en el conocimiento y reconocimiento de la objeción de conciencia es que impone al ejército la obligación de elaborar una cartilla con información acerca de la objeción de conciencia y el procedimiento establecido para que los jóvenes puedan acceder a ella, y publicarla en su sitio web.

Por último, hay que mencionar que con la prórroga de la ley del orden público realizada en diciembre del año pasado por el Congreso, se logró incorporar un artículo en que se excluye la exigencia de la libreta militar para que los estudiantes universitarios obtengan su título13. No obstante, nada se dice acerca de la posibilidad de acceder a empleo sin haber cumplido con el servicio.

Algunas experiencias y referencias internacionales

Por muy extraño que parezca para quienes hemos pasado todas nuestras vidas temiendo al reclutamiento y creyendo que el SMO es una institución a la que una sociedad no puede renunciar, lo cierto es que en muchos países esta práctica ha ido siendo abandonada o reemplazada por servicios alternativos.

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Conscripción para fuerzas armadas14

Durante muchos años, en diferentes partes del mundo, la lucha contra el servicio militar obligatorio, ya sea por razones coyunturales –rechazo a las acciones de una fuerza militar específica- o más amplias –rechazo al militarismo, la violencia y la guerra- ha sido abanderada por movimientos juveniles, religiosos y pacifistas. Un caso emblemático es el del boxeador norteamericano Muhammad Alí, quien en medio de la segregación en los Estados Unidos y profesando sus creencias islamistas se rehusó a participar en la guerra de Vietnam15, y fue condenado a 5 años de prisión por un tribunal, sentencia revocada por la Suprema Corte donde se reconoce el derecho a objetar conciencia con base en motivos religiosos. Otro caso en ese país es el del sargento Camilo Mejía, quien fue condenado a un año de prisión por el delito de deserción tras rehusarse a retornar a Irak, cuando “solicitó ser licenciado como objetor de conciencia, afirmando que creía que la guerra y la ocupación de Irak eran ‘ilegales e inmorales’”16. En países como Israel17 y Grecia18 se han conocido recientemente procesos penales en contra de personas que se rehúsan a prestar el servicio militar, ya sea por deserción o por no incorporarse a filas. En Israel, donde hombres y mujeres19 de ascendencia judía deben prestar el servicio militar obligatorio sin sorteos y sólo con exención a personas con discapacidades, los shministit –estudiantes de grado 12- se arriesgan a cumplir detenciones de 21 a 28 días en confinamiento solitario durante hasta 3 años; así mismo, en este país ha habido experiencias históricas de deserciones masivas en los momentos de mayor violencia en las operaciones en contra del Líbano y en los Territorios Ocupados. En Grecia en el año 2005 Boris Sotiriadis fue condenado a tres años y medio de prisión por negarse a prestar el servicio.

Uno de los referentes más reiterados sobre la desaparición de la conscripción es el caso español. En el país ibérico se empezaron a desarrollar procesos de objeción de conciencia y rechazo al SMO desde los últimos años del franquismo, en un principio promovidos por la comunidad religiosa de los Testigos de Jehová. En 1977 se crea el Movimiento de Objeción de Conciencia -MOC-, que se opone al reclutamiento a través de la desobediencia civil no violenta. En 1984 se reglamenta la Objeción de Conciencia con ciertas restricciones y se propone un servicio civil alternativo, al cual el MOC también se resiste, resultando cientos de sus militantes encarcelados. Ante la insumisión, la propuesta de la objeción se amplió y desbordó la capacidad institucional de mantener el reclutamiento forzoso, además de que se logró reducir el tiempo de prestación de 12 a 6 meses. Fue hasta el 2001 que se suspendió la conscripción20. Si bien el SMO fue abolido en España hace casi 15 años, los grupos objetores siguen luchando por la desmilitarización de la sociedad española.

En Colombia también se ha hablado sobre la posibilidad de acabar con el SMO, más allá de la alternativa de la objeción de conciencia. Los sectores políticos más diversos han coincidido en sostener la pertinencia de su abolición, por distintos motivos. En un proyecto impulsado en el año 2012 por el Movimiento MIRA se proponía eliminar la conscripción con un criterio militar: los soldados incorporados forzosamente no cumplen con los requerimientos de profesionalización y capacidad de actuar propios de un ejército profesional, y ello ha implicado golpes para las FFMM como la muerte de once soldados regulares en Arauca en una emboscada de las FARC en marzo de 2012; el proyecto también proponía concederle algunos beneficios a quienes prestaran el servicio militar voluntario como el acceso a universidades, priorización en acceso a cargos públicos y créditos de vivienda como incentivo21. Llama la atención el hecho de que justamente en España, tras la desaparición de la conscripción ha incrementado la popularidad de la institución militar y de sus incursiones internacionales, así como sus contingentes: “Las Fuerzas Armadas contaban a finales de 2001 con 74.948 soldados y marineros, de los que el 40% procedían del reclutamiento obligatorio. Actualmente la plantilla es plenamente profesional y está compuesta por 17.759 oficiales, 28.680 suboficiales y 82.875 soldados y marineros, según el informe presentado el pasado viernes por la ministra de Defensa al Consejo de Ministros”22. La propuesta de terminar con el SMO ha sido retomada recientemente por los congresistas del Polo Iván Cepeda y Alirio Uribe quienes abogan por “que sea sustituido por trabajos sociales que ayuden a la implementación de la paz en el país”23. De igual manera, durante su campaña reeleccionista el presidente Juan Manuel Santos planteó esta posibilidad como una consecuencia necesaria del posconflicto24.

Al observar las experiencias de otros países, la situación normativa y real en Colombia, así como haberse señalado algunas de las dificultades y retos, es necesario que, como se ha resaltado en escenarios informales, la juventud y los movimientos por la objeción de conciencia y contra el SMO se pregunten qué quieren en concreto y qué se puede alcanzar en el contexto normativo, social, cultural e histórico del país. ¿Se pretende acabar con las tendencias militaristas en la sociedad, abolir las instituciones militares, el servicio militar, las actividades militares en favor de un gobierno ilegítimo o simplemente garantizar el derecho individual de quienes por motivaciones filosóficas o religiosas no encuentren apropiado participar en ciertas actividades? Todas estas son preguntas que quedan abiertas y cuyas respuestas pueden guiar el curso de lo que se haga en los próximos años.

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1Defensoría del Pueblo. Defensoría delegada para asuntos constitucionales y legales (2014). Reclutamiento y objeción de conciencia frente a la prestación del servicio militar obligatorio en Colombia. Documento pendiente de publicación. Citado en: Corte Constitucional. Sentencia T-455 de 2014. M.P. Luis Ernesto Vargas Silva.

2Cruz, Edwin. Eliminar la conscripción forzosa. En: Palabras al Margen, 01 de noviembre de 2014. En: http://palabrasalmargen.com/index.php/articulos/nacional/item/eliminar-la-conscripcion-forzosa Defensoría del Pueblo.

3Defensoría delegada para asuntos constitucionales y legales (2014). Reclutamiento y objeción de conciencia frente a la prestación del servicio militar obligatorio en Colombia. Documento pendiente de publicación. Citado en: Corte Constitucional. Sentencia T-455 de 2014. M.P. Luis Ernesto Vargas Silva.

4Ley 1148 de 2008.

5En sentencia T-455 de 2014, la Corte establece que una vez reconocido como objetor, debe otorgarse la libreta sin más requisito que el pago de la compensación; es decir, el reconocimiento como objetor no exime del pago de tal suma.

6Corte Constitucional. Sentencia C-728 de 2009. M.P: Gabriel Eduardo Mendoza Martelo.

7Ibíd.

8En un documento del año 2008 del Grupo de Detenciones Arbitrarias de la ONU del año 2008, tal organismo “observa con preocupación las capturas efectuadas por efectivos militares, a pesar de que el ejército no tiene facultades legales para realizarlas, particularmente las llamadas batidas. En ocasiones los militares cuentan con órdenes de captura para unas pocas personas pero capturan muchas más. Una variante son las “levas”, detenciones masivas de jóvenes con el objeto de verificar su situación militar. Aquellos que son considerados omisos a la inscripción, al llamamiento o al servicio militar, son conducidos a los cuarteles para su reclutamiento forzoso (…)”.

9Corte Constitucional. Sentencia C-879 de 2011. M.P: Humberto Antonio Sierra Porto.

10El Espectador. Desde el Concejo denuncian que Ejército continúa con detenciones arbitrarias. Publicado: 12 de febrero de 2014. En: http://www.elespectador.com/noticias/bogota/el-concejo-denuncian-ejercito-continua-detenciones-arbi-articulo-543755 

11Corte Constitucional. Sentencia T-314 de 2014. M.P: Alberto Rojas Ríos. Corte Constitucional. Sentencia T-455 de 2014. M.P: Luis Ernesto Vargas Silva.

12El Espectador. Camino abierto para objetar conciencia. Publicado: 27 de enero de 2015. En: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/camino-despejado-objetar-conciencia-articulo-540426

13Senado de la República. Informe de conciliación al proyecto de ley 109 de 2014 Senado, 138 de 2014, Cámara. En: http://www.senado.gov.co/images/stories/pdfs/INFORME_DE_CONCILIACIN_AL_PROYECTO_DE_LEY_109_DE_2014_SENADO.pdf

14Tomado de: http://www.geocurrents.info/geopolitics/elections/military-conscription-and-austrian-electoral-geography

15Culturizando. Vidas Interesantes: Muhammad Ali. Publicado: 25 de junio de 2014. En: http://www.culturizando.com/2011/06/vidas-interesantes-muhammad-ali.html

16Amnistía Internacional. El Sargento Camilo Mejía, Preso de Conciencia. Publicado: 08-06-2004. En: https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/el-sargento-camilo-mejia-castillo-preso-de-conciencia/

17December 18th. Jóvenes Judíos Presos por Negarse a Oprimir a Palestina. Video en Línea. Disponible en: https://vimeo.com/24055926; December 18th. About. En: http://december18th.org/about/; El Diario España. Los disidentes de Israel: los soldados que se niegan a ocupar Palestina. Publicado el 01-10-2014. En: http://www.eldiario.es/desalambre/refuseniks-Israel-objetores-conciencia_0_309019867.html

18Amnistía Internacional. Pena de Prisión sin Precedentes para un Objetos de Conciencia. Publicado el 26-08-2005. En: https://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/pena-de-prision-sin-precedentes-para-un-objetor-de-conciencia/

19En Colombia el Senador Liberal Juan Manuel Galán propuso en el año 2012 la incorporación del SMO para las mujeres en las mismas condiciones que los hombres como una política de “equidad de géneros”. El espectador. Proponen Servicio MilitarObligatorio para las Mujeres. Publicado el 14 de Noviembre de 2012. En: http://www.elespectador.com/noticias/politica/proponen-servicio-militar-obligatorio-mujeres-articulo-386864. En el caso de Israel, se ha sostenido que así como en la vida cotidiana, las mujeres tienen un papel relegado y secundario en las fuerzas militares, por lo que afirmar que su inclusión en este ámbito promueve la equidad no es más que un eufemismo.

20Wikipedia. Servicio Militar. En: http://es.wikipedia.org/wiki/Servicio_militar

21El Espectador. Piden a Santos acabar con servicio militar obligatorio. Publicado: 23 de marzo de 2012. En: http://www.elespectador.com/noticias/politica/piden-santos-acabar-servicio-militar-obligatorio-articulo-334097

22El Mundo España. Los jóvenes españoles desconocen la mili 10 años después de su desaparición. Publicado el 09-03-2011. En: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/08/espana/1299608766.html

23El Espectador. Iván Cepeda pedirá al nuevo Congreso el fin del servicio militar obligatorio. Publicado: 20 de julio de 2014. En: http://www.elespectador.com/noticias/politica/ivan-cepeda-pedira-al-nuevo-congreso-el-fin-de-servicio-articulo-505497

24El Espectador. Santistas defienden con vehemencia propuesta de eliminar servicio militar obligatorio. Publicado: 4 de junio de 2014. En: http://www.elespectador.com/noticias/politica/santistas-defienden-vehemencia-propuesta-de-eliminar-se-articulo-496395