* Palabras al Margen

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En 1943 empezó estudios de Medicina en la Universidad de Antioquia. Allí adelantó una huelga, por las declaraciones del decano Braulio Henao Mejía, quien había afirmado que los pobres y los negros no eran aptos para estudiar Medicina.

En 1950 terminó sus estudios, graduándose con una tesis sobre Medicina Legal. En la dedicatoria escribió: “A todos los campesinos colombianos cuyos cadáveres ni siquiera sirvieron para hacer progresar la Medicina Legal colombiana”.

Se vincula como profesor de Física Médica en la naciente Facultad de Medicina de Caldas. Para entonces está casado, por lo católico, con Morelia Angulo, Bambi. A la par de la cátedra, ejerce la profesión.

Realizó su año rural en Anori y Dabeiba. Esa experiencia le servirá como tema para su primera novela, Carretera al mar.

Dicta en 1955 la cátedra de Farmacología en la Facultad de Medicina de Manizales.

El Gobernador de Caldas de aquel entonces le ofrece la Secretaria de Salud Pública de Manizales. Bayer centra su atención en la calidad de la leche que consumen sus conciudadanos y adelanta una investigación que lo conduce a la conclusión de que en torno al consumo hay un negocio adscrito a familias de renombre, en donde la leche es adulterada con agua para un mayor rendimiento económico. La noticia genera un escándalo de enormes proporciones, ya que involucra a personalidades de la ciudad. “Descubrimos que en el área urbana de Manizales se vendía algo más del doble de la leche que entraba y no logramos capturar en las calles cabra ni vaca alguna, ni sorprender al Padre Hoyos Ocampo dedicado al ordeño dentro de la Catedral Basílica. Encontramos adulterada la leche ya desde antes de su misterioso aumento de cantidad, esto es, que ya venía adulterada al llegar a la ciudad procedente de las haciendas vecinas. Una de esas haciendas vecinas y uno de los grandes expendios lecheros de la ciudad eran de propiedad del Alcalde Mayor”, afirmó Bayer.

Por este y otros hechos fue destituido de la Secretaria de Salud Pública.

Regresa a la cátedra, de donde también será expulsado por escribir contra el general Rojas Pinilla.

En 1956 trabaja como interno en el Hospital de Tuberculosis de Santa Clara de Bogotá. Posteriormente, viaja a Estados Unidos para adelantar una especialización en Farmacología en la Harvard Medical School, gracias a un préstamo que obtuvo del ICETEX. Allí trabaja al lado del investigador finlandés Matti Paasonen. De su estadía en ese país afirmó: “(…), mi viaje a USA resultó rico en claridades ideológicas. Puedo decir como José Martí que viví en el vientre del monstruo”.

En 1957 regresa a Colombia y asume la función de Coordinador Científico de Ciencias Básicas en la Facultad de Medicina de Manizales, invitado por el decano Ernesto Gutiérrez Arango. Poco duró en ese cargo, del que fue expulsado, como lo fue también del II Congreso de Educación Médica reunido en Medellín.

Se casa nuevamente, esta vez con una prostituta de Manizales, Josefina Butler. El haberla llevado a una fiesta en el Club Manizales, molestó a la élite de la ciudad, originando su salida de la facultad. El hecho adquirió ribetes de escándalo a nivel local.

Abrió un consultorio en Manizales y pronunció varias conferencias en la Casa Liberal de Manizales sobre el problema de la prostitución. En ellas asumió posturas de defensa hacia quienes la ejercían. Creó el Comité de Rehabilitación de la Mujer Colombiana Prostituida. Se separa de su esposa.

Debido a la persecución de que fue objeto, se traslada al Putumayo como jefe del puesto de salud de Puerto Leguízamo. “(…), fue la sociedad de Manizales, específicamente los de la Junta de Beneficencia –‘CLUB MANIZALES’, la que me empujó al infierno verde”, llegó a afirmar. Vive unos meses en la Base Naval a orillas del río Putumayo, de la cual sale despedido luego de tener un altercado con el Comandante. Allí se convirtió en defensor de los indígenas.

A finales de 1957 se encuentra Bayer en Bogotá, a donde viajó para ocupar el cargo de director científico de Laboratorios CUP, ofrecimiento hecho por científico Kalman Mezey. En enero de 1959 participa en la VIII Convención Anual de Visitadores Médicos de CUP en Bogotá.

A través de ASMEDAS, consigue trabajo como médico rural en Puerto Carreño, Vichada, por un sueldo de $400. Desde un comienzo, su presencia allí fue difícil a raíz de las denuncias que realizó sobre el papel de la Iglesia y las autoridades locales en relación con el contrabando y la permisividad frente al intenso maltrato de que eran objeto las comunidades indígenas por parte de los blancos.

En diciembre de 1959 termina de redactar la novela Carretera al Mar, la cual había iniciado en Puerto Leguízamo. Aparece publicada en 1960 por la Editorial Iqueima. En ella recrea su vivencia cuando ejerció el año rural de médico en una región azotada por la violencia política.

Es nombrado Cónsul ad honoren en Puerto Ayacucho (Venezuela) a comienzos de 1961. En esa ciudad se casó por lo civil con la venezolana Amira Pérez Amaral.

La defensa de los indígenas y su particular personalidad, le bastaron para ganarse el aprecio de la población, que no dudó en organizar muestras de solidaridad hacia él, en respuesta a las presiones del comisario y del cura del lugar (de origen belga), quienes deseaban que Bayer abandonara la región. En una ocasión, se le quiso incomodar suprimiéndole el sueldo como médico, y, posteriormente, fue removido de su cargo, a lo que se opuso pronunciando “un discurso al pueblo” en la puerta del puesto de salud, que, según él, caló positivamente en la gente.

Su reconocimiento atravesó la frontera, a tal punto que en la vecina ciudad de Puerto Ayacucho no solo lo conocían, sino que hablaban de él con admiración, por su desinteresada labor como médico, libre de cualquier pretensión económica.

A pesar de ocupar un cargo diplomático, Bayer no renunció al derecho a la denuncia por el abandono al que sometía el Estado colombiano a los habitantes de aquella región, y desde luego, la denuncia del maltrato a los indígenas por parte de los contrabandistas. Aprovechó cualquier oportunidad para dar a conocer la situación, como sucedió a propósito de la visita del Ministro de Gobierno Augusto Ramírez Ocampo a la Comisaria en mayo de 1961.

Bayer se molestó al no ser invitado por el Comisario para integrar la comitiva de recepción al Ministro y a los actos oficiales, pese a que ocupaba el cargo de Cónsul. Pensaba aprovechar la presencia del alto funcionario para ponerlo en conocimiento del abandono estatal de aquellas tierras, de la explotación de las comunidades indígenas por los blancos y de los abusos de la Guardia Venezolana.

Y vio el agravio como un “ajuste de cuentas” por las acusaciones que le había hecho al Comisario, así que tomó la decisión de sabotear la cena de recepción, emprendiéndola contra aquél y el cura belga, e incluso contra el propio Ministro, a quienes, en voz alta, acusó de ladrones y responsables del drama en que vivían los habitantes de Vichada. Todo esto en presencia de los pobladores que, ubicados al frente de las instalaciones de la Comisaria, observaban la reunión de bienvenida al representante del gobierno central. Vino enseguida una fuerte y emotiva intervención de Bayer, dirigida a los pobladores: “¡El Ministro de Gobierno (…) viene a hacerles el honor de que lo vean comer! Como ustedes no pueden comer cosas tan caras y las cosas baratas que compran en Venezuela se las decomisan, pues les van a dar la oportunidad de ver comer al Ministro y al Comisario Especial y al Cura. ¡Ellos comen muy bien siempre! Comen a cuenta de ustedes, a costillas de ustedes, pero yo he resuelto desbaratarles por esta vez, la comida. ¡A mí me parece que es un insulto que ellos coman mientras le han robado a los pobres lo que tenían para comer! La estoy desbaratando yo solo. ¿Ustedes que opinan?”.

Enseguida destruyó la cena que se iba a servir, al tiempo que gritaba ¡abanos! al Ministro de Gobierno y ¡mueras! a la oligarquía. Al cabo de un tiempo, tomó la decisión de vincularse al naciente movimiento armado liderado por Rosendo Colmenares, y del que ya tenía conocimiento.

Participó en el desarme a una unidad militar en Santa Rita (Vichada) en septiembre de 1961, y en la toma a la población de Puerto López (Meta) en octubre del mismo año. A comienzos de diciembre fue capturado junto a Amira Pérez, luego de andar huyendo de las tropas durante cerca de cuarenta días. Una vez detenido, fue conducido a la Base Militar Apiay, cerca de Villavicencio, donde permaneció incomunicado por cerca de cuarenta días. Posteriormente fue sentenciado por rebelión y remitido a la Cárcel Modelo de Bogotá, donde permaneció varios meses en prisión.

En el proceso penal que se le abrió por los hechos de Vichada, Bayer asumió la responsabilidad en la “comandancia de esa guerrilla”, a la que definió como una “montonera”, que careció de “conciencia revolucionaria”. No obstante, no se arrepintió de su vivencia como insurrecto, salvo de “ciertas omisiones en el ejercicio de la actividad guerrillera”.

Al quedar en libertad intentó infructuosamente crear un frente guerrillero en la Sierra Nevada de Santa Marta, pero pronto fue desarticulado por el Ejército. Se vio obligado a buscar asilo en la Embajada de México ubicada en Bogotá. Pudo salir hacia ese país, después viajó a Cuba y finalmente a Checoslovaquia.

Llegó a Paris en 1967. Vivió los acontecimientos de Mayo de 1968. Trabajó como traductor y escribió dos novelas, Gancho ciego. 365 noches y una misa en la cárcel Modelo (1978), San BAR, vestal y contratista (1978). A pesar de la distancia, estuvo atento a los sucesos de la política colombiana y participó en movilizaciones de denuncia por la violación a los derechos humanos cometidos por el gobierno de Julio Cesar Turbay Ayala.

Murió a los 58 años de edad.

Obras: Tulio Bayer Jaramillo, “El levantamiento del Vichada” (Relato), Trópicos, N° 2, oct.-nov. Bogotá, 1979; —————————, Carta Abierta a un analfabeta político. Ediciones Hombre Nuevo, Medellín, 1977; —————————-, “De mi vida guerrillera. A propósito de un Coronel Enemigo”, en Sucesos, Bogotá, mayo 30 de 1962; —————————, Carretera al mar. (Novela) Editorial Iqueima, Bogotá, 1959; Gancho ciego. 365 noches y una misa en la cárcel Modelo (Novela) Ediciones Hombre Nuevo, Medellín, 1978; San BAR, vestal y contratista (Novela) Ediciones Hombre Nuevo, Medellín, 1978.

Fuentes: Carlos Bueno Osorio, Tulio Bayer, solo contra todos, Instituto Tecnológico Metropolitano, Medellín, 2008; Jaime Restrepo Cuartas, La guerra en todas partes, Fondo Editorial Universidad EAFIT-Universidad del Valle, Medellín, 2008; Jaime Restrepo Cuartas, “Tulio Bayer, el poder de la rebeldía”, en Revista Universidad de Antioquia, N° 273, Medellín, julio – septiembre de 2003; Martha Elena Zapata Muñoz, Tulio Bayer Jaramillo: Médico, escritor y periodista. Tesis Especialista en Literatura Latinoamericana. Universidad de Medellín, Facultad de Educación. Medellín, 1994; Álvaro Valencia Tovar, Mis adversarios guerrilleros, Editorial Planeta, Bogotá, 2009; Álvaro Valencia Tovar, “Tulio Bayer y la primera guerrilla comunista”, en Hablan los generales. Las grandes batallas del conflicto colombiano contadas por sus protagonistas, Glenda Martínez Osorio (Compiladora), Editorial Norma, Bogotá, 2006.