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Lo cierto fue que el Hospital San Juan de Dios cerró y paulatinamente se fue borrando de la vida y la memoria de los colombianos. Cuando se decretó su cierre la noticia fue impactante: fue registrado por los medios de comunicación, se pronunciaron los miembros del gobierno y los ciudadanos exigieron soluciones; hoy día, cuando se anuncia la crisis o el cierre de una clínica o un hospital privado o público, ya no es tan importante. En los medios de comunicación se puede presentar la noticia al lado de la sección de farándula, el gobierno dice que establecerá acciones (siempre dicen lo mismo) y no hace nada, y los ciudadanos se preocupan. En general, se aprendió a manejar la situación o a ignorarla. Desde un poco antes del cierre del Hospital San Juan de Dios, el sistema de salud en Colombia viene en una crisis contínua, prolongada, y cada vez la caída es más profunda. En 2010, nuevamente, se prendieron las alarmas. Describiendo las situaciones desde la Guajira a Nariño, de Chocó a Norte de Santander (Caracol Radio, Noviembre 23, 2010), el panorama de hospitales y clínicas era desolador. En 2015, el Contralor de la nación afirmó que más de 1000 entidades, cerca al 57% de los hospitales públicos del país estaban en crisis o ad portas de cerrar (El Tiempo, Junio 16 de 2015). En octubre pasado, en muchos hospitales y clínicas se acabaron los recursos (Valdés, Diciembre de 2015), en noviembre no tenían cómo funcionar. Es una situación estructural que se presenta desde la implementación de la Ley 100 de 1993.

Al inicio de la operación del modelo de salud, el Estado transfería su responsabilidad de velar por la salud de los colombianos a intereses privados, entonces, a los hospitales públicos se les disminuyeron las transferencias de los recursos del gobierno central, se descuidó su planta física, se redujo el número de trabajadores, se relegó al olvido la investigación (debían estar preocupados por la subsistencia), se aplicaron modelos administrativos distantes sin analizar sus particularidades; es decir, se comenzó a marginar a los hospitales públicos del campo de la salud para dar paso a los actores privados, quienes montaron sus clínicas y hospitales. Por mencionar algunos, el cierre emblemático fue el San Juan de Dios, el Hospital Materno Infantil, la Clínica San Pedro Claver en Bogotá, San José de Maicao (Royo, 2015) y la Clínica Minerva de Ibagué (Muñoz, Diciembre de 2015). Estos hospitales tenían de especial tres características: infraestructura, tradición y personal de alto nivel. Y algunos de los que se encuentran en crisis son los siguientes: el Hospital El Tunal, el Hospital de Meissen y el Hospital de Kennedy en Bogotá (LaFM, Julio 31 de 2015); el Hospital San Vicente de Paúl e IPS Universitaria de Antioquia en Medellín (Gossain, Septiembre 2 de 2015); el Hospital Universitario del Valle (Muñoz, Marzo 14, 2015); el Hospital Federico Lleras Acosta, en Ibagué, el Hospital Universitario de Santander en Bucaramanga, el Hospital Departamental de Villavicencio (El Espectador, Noviembre 9 de 2015), el Hospital Universitario de Neiva, la Sociedad Médica Vida de Quibdó (Gossain, Septiembre 2 de 2015). La lista sigue, parece interminable, en la mayoría de ciudades y municipios del país sus instituciones de salud están en situaciones difíciles.

Hipotéticamente, la entrada de agentes privados a la salud en Colombia, haría eficiente y eficaz el manejo de los recursos, se prestaría una mejor atención y, sobre todo, se atacarían dos fenómenos que sustentaron las reformas a la salud: el clientelismo y la corrupción que imperaban en las entidades públicas y privadas. Cada día se destapan ollas podridas en diferentes ámbitos. La semana pasada fue la refinería de Cartagena de Ecopotetrol, antes fue Invercolsa, antes fue Saludcoop; sigue la lista y crecen las cifras desorbitantes de los escándalos. Desafortunadamente, son dos rasgos estructurales del funcionamiento de las organizaciones colombianas tanto públicas como privadas (Barrera, 1988): una persona puede ir del Congreso a un ministerio o un alto puesto gubernamental y luego a la junta directiva o la presidencia de una empresa privada, a un medio de comunicación o al sector de la educación. Para hacer esto, la persona debe pertenecer a una clientela que le permite esa movilidad. Se debe aclarar que la salud en Colombia, por los aportes de los ciudadanos y del Estado, tiene recursos jugosos, constantes y disponibles.

Desde luego el clientelismo y la corrupción se presentan, pero los problemas son las deudas que tienen las Entidades Prestadores de Salud – EPS con los hospitales y las clínicas (Muñoz, Marzo 14, 2015). Según la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, para junio de 2015 la cartera total, con una muestra de 140 instituciones, fue de 5,8 billones de pesos. La medición la hacen cada semestre, observándose un aumento progresivo de las deudas, para el primer semestre de 2015 fue del 10,1%. Las participación en la deuda fue: las EPS del régimen contributivo con el 38%, las EPS del régimen subsidiado con el 32.9%, y el Estado incluidos entes territoriales y Fosyga con el 9.3% (ACHC, noviembre de 2015). De las deudas de las EPS del régimen contributivo el 53.6% es cartera morosa; según Muñoz & Carmona (Diciembre 2015) en el régimen subsidiado la cartera morosa mayor a 360 días, es de 1,5 billones y la deuda total 3.4 billones; de la deuda total la cartera morosa es de 58,4%. Es decir, de la deuda de 5,8 billones de pesos el 58,4%, 3,4 billones de pesos se encuentran en cartera de difícil cobro, en deudas que tienen más de un año y probablemente no las van a pagar. Las responsables son las EPS.

La cartera no recuperable aumenta, los recursos y la liquidez disminuye, las condiciones de las instituciones empeoran (Valdés, Diciembre de 2015). Según Lamprea (Agosto 13 de 2015) 262 hospitales en el país están en riesgo financiero o en un proceso de liquidación con la Superintendencia de Salud, todo generado por las deudas que tienen las EPS. Sumando otro elemento, la liquidación de los hospitales públicos es más costosa que su recuperación financiera (Martínez, Diciembre de 2015). Mientras el saneamiento financiero implica que se deben pagar únicamente los pasivos, en la liquidación se deben cubrir todos los gastos que conlleva el hecho de que una entidad deje de funcionar (indemnizaciones, liquidaciones, demandas, etc.). Según Martínez (diciembre de 2015), la razón es sencilla: aunque la liquidación es más costosa, el gobierno nacional y los entes territoriales se quitan de encima la obligación que tienen de garantizar la salud de los ciudadanos. Eso explica cómo en una situación tan grave, que involucra a todos los colombianos, el gobierno no establece acciones que conduzcan a un camino para salir de la crisis.

Se trasladó a los particulares la administración de la salud. Como se mencionó, ellos utilizaban los principios de eficiencia y eficacia en la gestión, menores costos, mayores recursos disponibles y mayor comisión. Para mantener la mayor cantidad de recursos disponibles deben demorar o no hacer el pago a los hospitales y las clínicas. Es una de las primeras medidas que se toman. Allí se genera la crisis en las instituciones hospitalarias: no tienen recursos, los trabajadores pasan varios meses sin salarios, los pacientes son atendidos a medias o no son atendidos, no cuentan con materiales e insumos para funcionar, los proveedores cortan las líneas de crédito, las personas de la institución tienen conflictos personales, su vida se altera. ¿Cuál es el camino usual? La crisis en las instituciones se prolonga, cada día deteriora las condiciones de vida y trabajo de las personas, esto puede durar mucho tiempo hasta el punto de cerrar la institución. Cuando esto sucede la institución pública o privada debe dejar de funcionar, la EPS puede crear una pequeña con menores costos o esperar que el Estado inyecte algunos de los recursos a las entidades o que agentes privados creen su propia entidad. ¿Cuál es el punto? La atención en salud jamás puede parar más en un país donde su política se afinca en la medicina curativa y no en la preventiva (Melo, Noviembre de 2013). Siempre van a tener recursos y personas que atender, el negocio no para.

¿Qué sucede a las personas cuando las instituciones en que sus abuelos, padres, hijos, amigos o personas cercanas nacieron, donde fueron atendidos cuando eran niños o cuando fueron adultos, donde vivieron momentos de felicidad o momentos de tristeza desaparecen? En otras palabras, ¿qué pasa cuando las instituciones que son parte de su vida, de su memoria ya no existen más? ¿Qué pasa cuando saben que si tienen dolencias o necesitan atención se van a encontrar de entrada con un muro, luego con un laberinto que deben superar para atenuar sus padecimientos? Las personas deben ser conscientes de que mercantilizar la dignidad humana es un buen negocio.

En este poco alentador panorama, lo único claro es que las carteras van a seguir creciendo, las EPS continuarán con sus prácticas de financiamiento, el Estado tratará de desprenderse de su responsabilidad con la salud de los colombianos y las clínicas y los hospitales continuarán en crisis o cerrando (Ortiz, Septiembre 22 de 2015). Afortunadamente, en Colombia cada semana se tiene un escándalo de corrupción de grandes proporciones, se producen cantidades de telenovelas, se reportan pujas políticas, se tienen partidos de fútbol, se tienen carnavales o fiestas locales, se tienen graves problemas cotidianos; todos estos hechos ayudan a distraer la atención de la crisis que viven los hospitales y las clínicas en el país, de lo contrario los ciudadanos estarían preocupados.

Bibliografía

-Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas – ACHC (Noviembre de 2015) Boletín de Prensa. Noviembre 5. Disponible en: http://www.achc.org.co/documentos/prensa/BOLETiN_DE_PRENSA_5_de_Noviembre_Cartera.pdf

-Barrera, E. (1988). Las elites administrativas en Colombia. Bogotá: ESAP.

-Caracol Radio (Noviembre 23, 2010) Serio riesgo de cierre en varios hospitales del país. Disponible en: http://caracol.com.co/radio/2010/09/23/nacional/1285219080_361889.html

-Contreras, J (Agosto 6, 2015) Hospitales públicos anuncian cierre progresivo de servicios. CMI. Disponible en: http://cmi.com.co/hospitales-publicos-anuncian-cierre-progresivo-de-servicios

-El Espectador (Noviembre 9 de 2015) Declaran alerta amarilla en red hospitalaria de Santander por deudas de EPS. Disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/nacional/declaran-alerta-amarilla-red-hospitalaria-de-santander-articulo-598098

-El Tiempo (Junio 16 de 2015) El 57 por ciento de hospitales públicos están en riesgo: Contraloría. Disponible en: http://www.eltiempo.com/politica/justicia/contraloria-advierte-que-hospitales-publicos-estan-en-riesgo-por-deudas/15957037

-Gossain, J (Septiembre 2 de 2015) Ni las mejores clínicas tienen plata para sus nóminas. El Tiempo. Disponible en: http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/crisis-hospitalaria-en-colombia/16326635

-LaFM (Julio 31, 2007) Hospital de Kennedy cierra servicios. Disponible en: http://www.lafm.com.co/bogotá-y-cundinamarca/noticias/hospital-de-kennedy-cierra-se

-Lamprea, H (Agosto 13 de 2015) 262 hospitales están en riesgo financiero: Asociación de Hospitales. CMI. Disponible en: http://www.cmi.com.co/262-hospitales-estan-en-riesgo-financiero-asociacion-de-hospitales

-Martínez, (Diciembre de 2015) “Liquidar hospitales y EPS sin transformar el sistema, necedad que no resuelve la crisis” El Pulso. 16 (207) Medellín. Disponible en: http://www.periodicoelpulso.com/html/1512dic/debate/debate-03.htm

-Melo (Noviembre 20, 2013) Cierre de hospitales públicos primer efecto de cambios en la salud. El País. Cali. Disponible en: http://www.elpais.com.co/elpais/valle/noticias/cierre-hospitales-publicos-primer-efecto-cambios-salud

-Muñoz, L (Marzo 14, 2015) El Hospital San Andrés al borde de su cierre. El Espectador. Disponible en: http://www.elespectador.com/noticias/nacional/el-hospital-san-andres-al-borde-de-su-cierre-articulo-599370

-Muñoz, O (Diciembre 2015) Rosario de hospitales en liquidación, intervención o cierre de servicios. El Pulso. 16 (207) Medellín. Disponible en: http://www.periodicoelpulso.com/html/1512dic/debate/debate-01.htm

-Muñoz, O & Carmona, M (Diciembre 2015)¿Por qué la crisis de cartera de los hospitales es una crisis de salud en Colombia? El Pulso. 16 (207) Medellín. Disponible en: http://www.periodicoelpulso.com/html/1512dic/debate/debate-07.htm

-Ortiz, J (Septiembre 22 de 2015) La salud está en cuidados intensivos. La República Disponible en: http://www.larepublica.co/la-salud-está-en-cuidados-intensivos_303611

-Royo, H (Noviembre 2 de 2015) En la Guajira cierran hospital mientras los Wayuu siguen muriendo de hambre. Las 2 Orillas. Disponible en: http://www.las2orillas.co/en-la-guajira-cierra-hospital-mientras-los-wayuu-siguen-muriendo-de-hambre/

-Valdés, H (Diciembre 2015) “2015: un año negro para hospitales públicos colombianos”: Acesi. El Pulso. 16 (207) Medellín. Disponible en: http://www.periodicoelpulso.com/html/1512dic/debate/debate-02.htm