* Palabras al Margen

Palabrasalmargen.com es un portal de opinión y análisis político donde queremos que confluya y se exprese la academia colombiana crítica y comprometida con la construcción de un país democrático, en el cual prime la justicia social, el respeto a los derechos humanos, la diversidad y la búsqueda de la paz.

Para algunos, lo anterior pone en duda la voluntad de paz de las FARC y, por tanto, la viabilidad del proceso. Para otros, genera preocupación la posibilidad de alcanzar un fin negociado del conflicto que no esté basado en un ánimo sincero de perdón y reconciliación. Hay también quienes cuestionan la eventual participación política del grupo guerrillero, en caso de que el mismo no reconozca a sus víctimas, lleve a cabo legítimos esfuerzos de reparación y les pida perdón, a ellas y a la sociedad colombiana.

22 teopoco2

Actores representativos de distintos sectores sociales y corrientes de opinión se han pronunciado al respecto; en contraposición, se ha mantenido a las víctimas al margen del debate. En la prensa nacional y regional hay escasos registros que recojan las necesidades y demandas de sus organizaciones. Aún más, en buena parte de las ocasiones, en la referencia al tema de las víctimas, ellas no son asumidas como fines en sí mismos sino como mecanismos discursivos para referirse a la legitimidad de la participación política de las FARC; a la solidez y consistencia de los posibles acuerdos de paz, y la legalidad del modelo jurídico y de negociación establecido por el gobierno.

Así, las víctimas han sido utilizadas como un instrumento discursivo y como un rótulo retórico; han sido tratadas como un sujeto pasivo, sin voz, que poco o nada tiene que decir a propósito de lo que ellas mismas necesitan, quieren, sienten. Han sido instrumentalizadas en el discurso político, en las causas electorales y también en las reflexiones más académicas. Este artículo se propone entonces visibilizar las diversas entradas desde las cuales se ha abordado el tema en la negociación gobierno-FARC y hacer explícitas las intencionalidades políticas que han estado detrás de ello.

1. ¿Quiénes son las víctimas?

El reconocimiento de las víctimas en Colombia pasa por determinar quiénes son los victimarios. En el marco del proceso de paz, este ejercicio ha estado atravesado por intencionalidades diversas. A través de la identificación de los responsables se han posicionado interpretaciones sobre el conflicto armado que, a pesar de corresponder a intereses políticos particulares, tienen pretensiones de universalidad. En ese sentido, se han identificado por lo menos tres perspectivas: las FARC como victimarias; la determinación del Estado como responsable y las víctimas del conflicto armado y la violencia en general.

De acuerdo con la primera perspectiva, una parte importante de los actores que se pronunciaron limitaron la discusión a la reparación y el reconocimiento de las víctimas de la guerrilla. En esta lectura, se presentó una invisibilización de las víctimas del Estado y del paramilitarismo y se excluyó de la discusión la necesidad de reconocer la responsabilidad de la institucionalidad estatal y de actores paraestatales. En esta postura, la representación y la reconstrucción narrativa de lo sucedido en Colombia pasa por determinar como responsable último a las FARCiii.

En segundo lugar, entre quienes definen al Estado colombiano como victimario se encuentran las FARC. La guerrilla ha sido reacia a reconocerse como victimaria y cuándo ha reconocido la existencia de víctimas en Colombia, se las ha atribuido al conflicto armado en general con la responsabilidad última del Estado colombiano. En el discurso de la guerrilla, sin embargo, se han presentado desplazamientos que vale la pena resaltar.

En los primeros meses del proceso de negociación, las FARC se definieron como víctimas, negaron su responsabilidad en la materia y establecieron que los verdaderos victimarios del conflicto colombiano son el Estado y las clases dominantes. En ese sentido, el 6 de diciembre de 2012 afirmaron que “Las Farc exigen a quienes (…) nos conminan a hacer claridades y sentar posición sobre el importante asunto de las víctimas del conflicto, a que le rindan cuentas al país por su responsabilidad inocultable en la imposición de la tragedia bélica que ha sumergido a Colombia en una profunda crisis humanitaria sólo para complacer los intereses económicos de los más ricosiv.

En meses posteriores, y debido a reiteradas manifestaciones de inconformidad por parte de diferentes sectores sociales, políticos e institucionales, las FARC dieron un giro a su discurso. Sin reconocer explícitamente que son responsables de la existencia de víctimas, y sin renunciar a su reclamo de ellas también serlo, admitieron que en el marco del conflicto la guerrilla ha cometido errores que debe reconocer como organización. En ese sentido, Rodrigo Granda afirmó que “hemos sido víctimas, pero no digo que involuntariamente no pudimos haber perjudicado a X o Y personas o comunidad. Son víctimas de un conflicto y estamos interesados en que se conozca lo que ha pasado en este paísv. Al reconocer la existencia de víctimas y la importancia del tema en el marco de la negociación, no obstante, Iván Márquez afirmó que “en esto de las víctimas el Estado tiene responsabilidad por acción u omisiónvi.

Finalmente, en entrevista con Alfredo Molano, las FARC insistieron en que para hablar del tema es necesario “que se traigan a la mesa todas las víctimas y todos los victimarios, siempre y cuando se reconozca que nosotros nos armamos en legítima defensa (…)vii.

Además de las FARC, otros actores que identificaron al Estado como responsable son el MOVICE y el premio nobel de paz, Rodolfo Pérez Esquivel. Es importante resaltar que en la audiencia pública realizada por la Corte Constitucional para estudiar la constitucionalidad del Marco Jurídico para la Paz, y con ocasión de la publicación del informe Basta Ya. Colombia: memorias de guerra y dignidad, el presidente Juan Manuel Santos reconoció que el Estado colombiano, por acción y por omisión, ha sido responsable de graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitarioviii.

Finalmente, a lo largo del proceso, ha habido actores que al hablar de las víctimas, se han referido a las ocasionadas por el conflicto armado y la violencia sociopolítica en general. Por un lado, algunos actores definieron al universo de víctimas como un campo uniforme y homogéneo; estos no hicieron referencia a ningún tipo de condición diferencial, demandas específicas ni tampoco se estableció ninguna distinción en términos de los victimariosix. No obstante, hubo actores que a pesar de referirse a todas las víctimas del conflicto armado, reconocieron que las mismas han sido generadas por diversos actoresx.

2. ¿Por qué se habla de las víctimas?

Una de las razones por las cuales el tema de las víctimas ha sido transversal al desarrollo del proceso de paz es la discusión sobre la eventual participación política de la guerrilla. Para algunos actores, la reparación a las víctimas y la participación política de un grupo que consideran responsable de crímenes atroces, resulta incompatible. Esto ha derivado en la articulación de dos posiciones, que partiendo de nociones diferentes de justicia, han buscado legitimar o deslegitimar a la negociación en general.

Una primera perspectiva establece que, en el marco de un proceso de negociación para finalizar el conflicto armado, debe hacerse una ponderación entre los derechos a la paz y a la justicia, ejercicio que no necesariamente puede considerarse como impunidad. Según esta lectura, la pregunta que debe articular el debate debe ser cuánta justicia están dispuestas a sacrificar la sociedad colombiana y las víctimas, en aras de alcanzar la paz. De acuerdo a esto “la justicia no puede ser obstáculo para la pazxi.

Para Rodrigo Uprimny, por ejemplo, el Estado puede legítimamente limitar el deber de investigar y sancionar ciertos crímenes, si esta limitación se ve compensada por la búsqueda de cumplimiento de otros deberesxii. Para el abogado “no es viable un proceso de paz que arrase con los derechos de las víctimas, pero tampoco es viable una conceptualización de los derechos de las víctimas que haga inviable el proceso de pazxiii. En su opinión, la justicia transicional brinda alternativas de reparación que garantizan el deber de los victimarios con las víctimas y que, sin embargo, no imposibilitan su participación en política y en ese sentido hagan inviable la negociación.

El gobierno ha adoptado esta postura. Sin embargo, en defensa de un modelo transicional de justicia que permita llegar a acuerdos de paz, ha hecho un uso instrumental de la categoría de víctima. Esta se ha utilizado discursivamente para justificar la legalidad y legitimidad del Marco Jurídico para la Paz y, como consecuencia, de la negociación en general.

Lo anterior tiene como presupuesto una definición de lo que necesitan las víctimas, así como de las estrategias para satisfacerlas. De acuerdo a esta postura, la reparación a las víctimas en Colombia pasa fundamentalmente por la reconstrucción de lo sucedido; lo que ellas necesitan es la verdad. El exministro del Interior, Fernando Carrillo, aseveró en este sentido que “para las víctimas la verdad es fundamental y lleva al perdón y a la reconciliaciónxiv.

Desde esta perspectiva, el Marco Jurídico para la Paz es el instrumento que podrá garantizar la reconstrucción de la verdad histórica que requieren las víctimas para ser reparadas. Este contempla la selectividad de los casos más graves y sistemáticos de crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco del conflicto armado e igualmente limita las investigaciones judiciales a los máximos responsables de los mismos. La selectividad, de acuerdo con Sergio Jaramillo, se constituye en la salida más adecuada a la necesidad de investigar, juzgar y condenar lo sucedido en casi 60 años de conflicto armado, en tanto que “al concentrar recursos en la investigación de los principales, de los máximos responsables de los crímenes internacionales, [se va a] entender de mucha mejor manera qué fue lo que ocurrió, cuáles fueron los patrones, cuáles fueron las estructuras que actuaron y de esa manera un número mucho mayor de víctimas sabrá lo que ocurrióxv.

Según esta postura, se propiciará una reconstrucción apropiada de la verdad, y por tanto, satisfacción a los derechos de las víctimas. Si las víctimas son reparadas, no se puede hablar de impunidad; en ese sentido, el proceso de paz es legítimo.

En contraposición, otros actores consideran que la selectividad de los crímenes sistemáticos y el juzgamiento sólo de sus máximos responsables atenta contra la satisfacción plena de los derechos de las víctimas. De acuerdo con esta perspectiva, estas estrategias limitan el acceso a la justicia, permiten al Estado renunciar a su deber de reparar y, como consecuencia, reproducen asimetrías inaceptables entre las víctimas y sus victimarios. Es importante anotar que desde posiciones políticas diversas se ha defendido esta postura.

Según Clara Rojas, directora de País Libre, la selectividad del Marco Jurídico limita “el acceso a la justicia, puesto que si se priorizan las investigaciones se estaría enviando el mensaje de que existen víctimas de primera y segunda categoría, algo que no se puede permitir en el marco de cualquier proceso de pazxvi. Por su parte, para la Comisión Colombiana de Juristas, lo contemplado en el Marco Jurídico para la Paz “en vez de procurar el máximo de justicia en condiciones adversas, permite reducir el deber de administrar justicia en un Estado Social de Derecho, so pretexto de lograr la pazxvii.

También, el uribismo, así como el procurador general de la nación, han coincidido en señalar que la estrategia del gobierno vulnera los derechos de las víctimas, las jerarquiza en categorías y privilegia a los victimarios. De acuerdo con el procurador, el Marco Jurídico para la Paz es “una caricatura que privilegia a los victimarios y sacrifica a las víctimas en el altar de la impunidad”xviii, dado que “asesinatos que no sean sistemáticos, torturas que no sean sistemáticas, desapariciones forzadas que no sean sistemáticas, secuestros que no sean sistemáticos, pueden ser beneficiarios del indultoxix.

Sin embargo, en la argumentación del uribismo, hay también un uso instrumental de la categoría de víctima. Esta es utilizada, a su vez, como estrategia de deslegitimación del proceso de paz y como mecanismo para legitimar su proyecto político. Mientras que estos actores se definen como “amigos de la paz”, establecen que la paz auténtica no será garantizada por la actual negociación con las FARC; una paz auténtica solo se conseguirá “respetando los derechos de todas las víctimas a la justicia y la reparaciónxx.

Para estos actores “el marco jurídico para la paz (…) es contrario a la ley de Justicia y Paz”xxi, según ellos, verdadero garante de los derechos de las víctimas. De acuerdo con Francisco Santos, “no se necesitaba otro ordenamiento jurídico como el marco legal para la paz, el Gobierno con esta iniciativa creó una impunidad absoluta. En la Ley de Justicia y Paz 78 mil víctimas asistieron a las audiencias de la Fiscalía, 28 mil víctimas enfrentaron a su victimario, 38 mil crímenes fueron esclarecidos entre ellos más de 25 mil homicidios. En la verdad se dio un paso como nunca en Colombiaxxii.

En esta argumentación, las víctimas se constituyen en un nuevo recurso del uribismo para atacar al proceso de paz y a su vez legitimar el gobierno y proyecto político de Álvaro Uribe Vélez.

3. ¿Cuáles son las víctimas que hablan?

En el desarrollo del proceso de paz han sido pocas las víctimas visibilizadas por la prensa nacional y regional. Y en los casos en que hablan con voz propia, la mayoría de las organizaciones corresponden a víctimas de la guerrilla, las cuales coinciden en reclamar la verdad sobre lo sucedido y sobre el paradero de sus familiares secuestrados o desaparecidosxxiii.

La única organización de víctimas de grupos distintos a la guerrilla que fue visibilizada por la prensa fue el MOVICE, en cabeza de Iván Cepeda. Entre una serie de demandas planteadas, la organización exigió la presencia de las víctimas en la mesa de La Habana, así como “el reconocimiento de la existencia de una política de Estado que ha propiciado las violaciones a los derechos humanos, el regreso de los desaparecidos, medidas que aseguren la reparación colectiva y el retiro de los funcionarios públicos que están o estuvieron involucrados en violaciones a los derechos humanosxxiv.

Por último, si bien no se trata de organizaciones de víctimas, la Corporación Sisma Mujer, la Ruta Pacífica de las Mujeres y la consejería Mujer, Familia y Generación de la ONIC también expresaron su opinión en la materia y sus voces fueron recogidas en algunos diarios nacionales.

Es importante destacar que entre mayo y junio de este año, el Congreso de la República instaló varias mesas regionales para discutir el tema de víctimas, con las cuales se buscó recoger las principales preocupaciones y propuestas de sus organizaciones en materia de reparación. Sin embargo, no se presentaron registros que visibilizaran las proposiciones o posiciones de los participantes. No obstante, las únicas voces recogidas en los medios de comunicación, a propósito de estos eventos y sus conclusiones, fueron las de Roy Barreras, Juan Fernando Cristo, Ángela Robledo e Iván Cepeda.

En este panorama puede identificarse una fragmentación del universo de las víctimas, consecuencia de la visibilización de solo algunos de sus protagonistas. Puede no ser coincidencia que esto suceda: de la invisibilización de las víctimas se sigue la invisibilización de los victimarios y por esta vía, el posicionamiento de una interpretación del conflicto armado que legitima y justifica el accionar de ciertos actores, oculta su responsabilidad en lo ocurrido, silencia a sus víctimas e impide a la sociedad conocer la verdad sobre los hechos que han marcado su historia y determinan su presente y su futuro.

4. Consideraciones finales

La discusión sobre las víctimas en Colombia, en el marco del actual proceso de paz, ha estado atravesada por disputas profundas entre proyectos políticos enfrentados. Si bien un espectro amplio de actores sociales, políticos, económicos se han pronunciado sobre la materia, la prensa escrita ha centrado su atención en el cruce de argumentos entre el uribismo y el gobierno de Juan Manuel Santos, en contra y a favor de la negociación. En el desarrollo de este debate, las grandes ausentes han sido las víctimas, las cuales fueron convertidas en instrumento discursivo de las partes enfrentadas. En un país de más de cinco millones de víctimas, los medios de comunicación no permitieron la democratización de la palabra, no horizontalizaron el desarrollo de la discusión y no dieron un lugar privilegiado para hablar de sus necesidades, a aquellos y aquellas que han sido los más duramente afectados por el desarrollo de más de medio siglo de confrontación armada en Colombia. Las víctimas, su reparación y la reconstrucción de la verdad de lo sucedido están contempladas en el cuarto punto de la agenda de La Habana, discusión a la que aún no se han abocado los negociadores. Es posible, deseable y necesario que esto cambie una vez las conversaciones se centren en este tema.

***

ihttp://www.elespectador.com/noticias/paz/articulo-381867-farc-piden-eeuu-aportar-al-proceso-liberando-simon-trinidad
iiIdem.
iiiEntre los actores que se han referido a las víctimas, limitándolas a aquellas del grupo guerrillero se encuentran el jefe del equipo negociador del gobierno, Humberto de la Calle; la Ministra de Justicia, Ruth Stella Correa y el ex Ministro de Interior, Fernando Carrillo; la excandidata presidencial Ingrid Betancourt; el exconcejal Carlos Fernando Galán; los diarios El País, El Tiempo y el Colombiano; y las organizaciones de víctimas Comité Nacional de Víctimas de la Guerrilla, las Madres de la Candelaria, la Mesa Nacional de Víctimas de la Guerrilla y la Organización de Secuestrados y Desaparecidos. En este grupo de actores también se encuentran el procurador Alejandro Ordóñez, el expresidente Álvaro Uribe Vélez, Francisco Santos, José Felix Lafaurie, Fernando Londoño, Alfredo Rangel y Jaime Restrepo, director de la Fundación Primero Colombia.
ivhttp://www.elespectador.com/noticias/paz/articulo-391009-farc-dicen-no-son-los-unicos-deben-rendir-cuentas-victimas
vhttp://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/N/no_somos_narcos_rodrigo_granda/no_somos_narcos_rodrigo_granda.asp
vihttp://www.eltiempo.com/politica/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12629915.html
viihttp://www.elespectador.com/noticias/paz/articulo-422756-uribe-nos-despejo-el-valle
viiihttp://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12947162
ixEntre los actores más destacados en este grupo se encuentra el presidente Juan Manuel Santos, el Fiscal General de la Nación Eduardo Montealegre, el Alto Comisionado para la Paz y negociador del gobierno Sergio Jaramillo, el Viceministro de Justicia Miguel Samper Juan Fernando Cristo, Guillermo Rivera, Roy Barreras, Juan Carlos Vélez, Juan Manuel Galán, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, León Valencia, Gustavo Gallón, Francisco de Roux, Luis Sandoval, el cardenal de Bogotá, Rubén Salazar, Javier Giraldo, Álvaro Tirado Mejía, Francisco Leal Buitrago, Darío Acevedo Carmona, William Ospina, Gustavo Duncan, Natalia Springer, Laura Gil, Enrique Santos, Oscar Iván Zuluaga, Rafael Gutiérrez, el exministro de Justicia, Rafael Nieto Loaiza, Clara Rojas y Carmen Palencia, líder campesina por la restitución de tierras.
xEntre ellos se encuentran Patricia Lara, Oscar Tulio Lizcano, Juan Manuel Ospina, Ernesto Samper, Vinçent Fisas, Rafael Guarín, Rafael Ordúz, los diarios El Espectador y Vanguardia Liberal y Marileny Orjuela de ASFAMIPAZ.
xihttp://www.semana.com/nacion/articulo/santos-seria-bueno-no-tener-reelegirme/341272-3
xiihttp://www.semana.com/nacion/articulo/lo-unico-reducible-castigo-no-investigacion-rodrigo-uprimny/352007-3
xiiihttp://www.semana.com/nacion/articulo/jefes-farc-al-capitolio-la-picota/352265-3
xivhttp://www.semana.com/nacion/articulo/la-verdad-puede-forma-justicia/352504-3
xvhttp://www.semana.com//nacion/articulo/lea-discurso-integro-del-alto-comisionado-para-paz-sergio-jaramillo/352033-3
xvihttp://www.elespectador.com/noticias/judicial/estamos-desacuerdo-un-marco-juridico-pase-alto-los-dere-articulo-436005
xviihttp://www.semana.com/nacion/articulo/se-destapan-cartas-favor-contra-del-marco-juridico/351938-3
xviiihttp://www.semana.com/nacion/articulo/colombia-quiere-paz-justicia/342950-3
xixIbíd.
xxhttp://www.eltiempo.com/politica/procurador-ordonez-en-contra-del-marco-para-la-paz_12728068-4
xxihttp://www.vanguardia.com/actualidad/colombia/216467-francisco-santos-pide-que-la-corte-tumbe-marco-legal-para-la-paz
xxiiIbíd.
xxiiiLas organizaciones que se pronunciaron en este sentido fueron Familias de Personas Secuestradas, la Fundación Madres de la Candelaria, la Organización de Secuestrados Civiles, la Mesa Nacional de Víctimas de la Guerrilla y ASFAMIPAZ.

xxivhttp://www.semana.com/nacion/articulo/victimas-exigen-desclasificar-documentos/335762-3